Si la crisis mundial está llegando al umbral de la crisis del 1929, o superándolo, trae aparejada una sobreprotección nacional que va más allá del nacionalismo y del patriotismo, para situarse como barrera contra la humanidad. Una de las expresiones más visibles de ello es la xenofobia, el desprecio a los migrantes.
En el marco del Día Internacional del Migrante, que este día se celebra, expertos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) han externado su preocupación al observar "una tendencia de los Estados a criminalizar la migración irregular".
En efecto: "Cruzar la frontera no es un crimen, sino que es a lo sumo una infracción administrativa", como señalaron en una declaración conjunta con el relator de ONU sobre derechos humanos de los migrantes, Francois Crépeau.
Ellos señalan que la tendencia para criminalizar a los migrantes irregulares, o personas que asistan a los migrantes en situación irregular "no solo va en contra de la humanidad sino también contra la necesidad histórica y el deseo de buscar nuevas oportunidades".
Todo eso pone en riesgo, como advirtieron, los derechos humanos fundamentales de las personas en busca de una vida mejor", con base en los derechos de Trabajadores Migrantes y sus Familias que defiende la ONU.
La denuncia de la ONU es clara: la penalización implica la detención de migrantes en situación irregular y la denostación de personas inocentes, incluidos niños y mujeres, quienes se ven privados de su dignidad y garantías fundamentales de acceso a un abogado, un médico independiente o ponerse en contacto con el mundo exterior, incluyendo a sus familias.
Por eso es que la ONU condena esa tendencia al aumento de políticas migratorias restrictivas en algunos países a expensas de los derechos de los migrantes.
Al criminalizar al migrante en el discurso público y político, muchos países no indican la intención de proporcionarle todas las garantías de las personas privadas de libertad que tradicionalmente se insertan en el derecho penal o cuando la migración irregular es un delito administrativo en las leyes domésticas.
Hace más de 20 años, los Estados reconocieron que los migrantes necesitan protección específica a consecuencia de lo cual nació la Convención Internacional sobre la Protección de los Derechos de Todos los Trabajadores Migratorios y Miembros de sus Familias.
Además, tal como lo ha declarado recientemente la Alta Comisionada para los Derechos Humanos de la ONU, Navi Pillay, "la Convención es el único tratado de derechos humanos con la aspiración universal que pone las normas de derechos humanos en el contexto específico de la migración".
Migrantes
«Cuando se violan sus derechos, se los margina y excluye, los migrantes no pueden contribuir ni económica ni socialmente a las sociedades que han dejado atrás y tampoco a aquellas a las que llegan. Sin embargo, cuando se los apoya mediante políticas adecuadas y la protección de los derechos humanos, la migración puede ejercer una influencia beneficiosa en las personas, así como en los países de origen, tránsito y destino»
Lo anterior fue escrito por el Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon, en ocasión del Día Internacional del Migrante, hoy, 18 de diciembre de 2011.
Así lo expresan también los Documentos relativos al Día del Migrante.
El 4 de diciembre de 2000 la Asamblea General, teniendo en cuenta que existe un importante número de inmigrantes en el mundo, y que ese número continúa incrementándose, proclamó el Día Internacional del Migrante (resolución 55/93). En ese día, en 1990, la Asamblea había adoptado la Convención internacional sobre la protección de los derechos de todos los trabajadores migratorios y de sus familiares (resolución 45/158).
Igualmente, los 132 Estados Miembros que participaron en el Diálogo de alto nivel sobre la migración internacional y el desarrollo, que llevó a cabo la Asamblea General los días 14 y 15 de septiembre de 2006, reafirmaron varios mensajes esenciales.
En primer lugar, destacaron que la migración internacional era un fenómeno creciente y que podía aportar una contribución positiva al desarrollo en los países de origen y en los países de destino a condición de que fuera respaldada por las políticas adecuadas.
En segundo lugar, insistieron en que el respeto de los derechos y las libertades fundamentales de todos los migrantes era fundamental para que se obtuvieran los beneficios de la migración internacional. En tercer lugar, reconocieron la importancia del fortalecimiento de la cooperación internacional en materia de migración internacional a nivel bilateral, regional y global.
En el análisis de las migraciones existen causas diversas dicen los expertos: Factores como la globalización económica o la desigualdad en las condiciones de vida, tanto dentro un mismo país como entre países diferentes, han contribuido a determinar un aumento de los flujos migratorios internacionales.
Muchas personas hoy dejan su país en busca de oportunidades de empleo o educación, otras tratan de reunirse con sus familiares, sin embargo, hay personas que no pueden elegir y están obligadas a dejar su hogar por causa de conflictos, persecución o violencia generalizada.
Es así como los migrantes y refugiados frecuentemente viajan lado a lado, usando las mismas rutas y medios de transporte. Cuando no hay ningún otro medio, usan los servicios de traficantes de personas y bandas criminales para embarcarse en peligrosos viajes por mar o cruzar las fronteras sin la documentación requerida. Estos viajes ocurren a menudo en condiciones inhumanas y hay un alto riesgo de explotación y abusos, y muchos no sobreviven.
Los Estados, por desgracia, consideran estos movimientos como una amenaza a su soberanía y seguridad.
¿Extranjeros?
Comparto ahora del cantautor Rafael Amor, una pieza de 1977, interpretada luego, magistralmente, por Alberto Cortez y Facundo Cabral:
No me llames extranjero, por que haya nacido lejos, / O por que tenga otro nombre la tierra de donde vengo / No me llames extranjero, por que fue distinto el seno / O por que acunó mi infancia otro idioma de los cuentos, / No me llames extranjero si en el amor de una madre, / Tuvimos la misma luz en el canto y en el beso, / Con que nos sueñan iguales las madres contra su pecho.
No me llames extranjero, ni pienses de donde vengo, / Mejor saber donde vamos, adonde nos lleva el tiempo, / No me llames extranjero, por que tu pan y tu fuego, /Calman mi hambre y frío, y me cobije tu techo, / No me llames extranjero tu trigo es como mi trigo / Tu mano como la mía, tu fuego como mi fuego, / Y el hambre no avisa nunca, vive cambiando de dueño.
Y me llamas extranjero por que me trajo un camino, / Por que nací en otro pueblo, por que conozco otros mares, / Y zarpé un día de otro puerto, si siempre quedan iguales en el / Adiós los pañuelos, y las pupilas borrosas de los que dejamos / Lejos, los amigos que nos nombran y son iguales los besos / Y el amor de la que sueña con el día del regreso.
No me llames extranjero, traemos el mismo grito, / El mismo cansancio viejo que viene arrastrando el hombre / Desde el fondo de los tiempos, cuando no existían fronteras, / Antes que vinieran ellos, los que dividen y matan, / Los que roban los que mienten los que venden nuestros sueños, / Los que inventaron un día, esta palabra, extranjero.
No me llames extranjero que es una palabra triste, / Que es una palabra helada huele a olvido y a destierro, / No me llames extranjero mira tu niño y el mío / Como corren de la mano hasta el final del sendero, / No me llames extranjero ellos no saben de idiomas / De límites ni banderas, míralos se van al cielo / Por una risa paloma que los reúne en el vuelo.
No me llames extranjero piensa en tu hermano y el mío / El cuerpo lleno de balas besando de muerte el suelo, / Ellos no eran extranjeros se conocían de siempre / Por la libertad eterna e igual de libres murieron / No me llames extranjero, mírame bien a los ojos, / Mucho más allá del odio, del egoísmo y el miedo, / Y verás que soy un hombre, no puedo ser extranjero.
Esta canción, este poema musicalizado, es ideal internacionalista: No nos llamemos extranjeros... Celebremos juntos el Día Internacional del Migrante. ¡Hasta siempre!
Francisco Rodríguez Pérez

No hay comentarios:
Publicar un comentario