viernes, 28 de junio de 2013

Entre Gatos, Rockeros y Pu... ros mentirosos



La participación de las candidaturas independientes en los procesos electorales es un asunto que no tarda mucho en ser aprovado en todas las constituciones locales de las entidades federativas, pues cada vez es mas frecuente ver como los ciudadanos a través de los medios de comunicación y las redes sociales participan con éxito en la postulación de candidatos de todo tipo, animales, o personas que adquieren mas credibilidad que los propios actores políticos que buscan desesperadamente hacerse de la confianza del elector.

Pero, ¿esto de los candidatos de singular postulación es un juego que los ciudadanos siguen de la nada? 

¿Se trata de una broma colectiva que pretende hacerles pasar un mal rato a los candidatos legalmente inscritos?

La raiz de esas candidaturas se encuentra en todo el actuar de los políticos, en sus ofertas y la manera en como sus engañosos lemas de campaña van desilusionando al electorado, su complicidad con otros políticos, o sus intereses de partido, o su falta de resultados cuando han ocupado otro cargo publico.

Esta de por medio también, que en la actual estructura política, la mayoría de los participantes, consiguen sus candidaturas por favores hechos al gobernante en turno, o por alguna relación cercana afectiva a este.

Solo un porcentaje muy bajo de los candidatos (si es que hay alguno), son personajes que tienen un aval social y un capital político suficientemente acreditado por sus esfuerzo en favor de algún sector social o de causas legitimas que demanden los ciudadanos. 

Lamentablemente en nuestra politica no aplican los pasos del éxito, aquellos de, ser, hacer y tener...

En nuestra estructura socio política los pasos están un poco invertidos, aquí se trata primero SER diputado, para TENER poder y posteriormente si nos lo permite el tiempo, HACER algo por los gobernados.

Por ese motivo, cada vez les cuesta mas a los partidos políticos hacer que las campañas de sus candidatos penetren con rapidez y éxito  hacia los ciudadanos y si a esto le sumamos que muchas de las ofertas que hacen los candidatos están fuera de la esfera de competencia del puesto para el que se están postulando y mas aun que ni a ellos mismos les queda claro que tipo de funciones pueden desempeñar en el cargo al que van.

Ante el divorcio de causas que existen entre los ciudadanos y los políticos, surgen como válvula de escape y como una cruda realidad, la candidatura de un Gato en Veracruz, de un Rockero Profesional en Chihuahua y de cientos de personajes de ficción o  comunes y corrientes por diferentes partes del mundo, nos hablan de una realidad nada esperanzadora en un futuro que ya casi se vive como presente.

Lo que hoy es una broma, puede resultar un mal chiste en unos años mas, en algo que todos vamos a lamentar y que seguramente viviremos sin remedio alguno, por el desencanto que los propios políticos nos han llevado a tener.

Escuchar hablar a un candidato a Diputado de que va a generar empleos, o que va  a hacer que tu vivas mas seguro, o la promesa de que el representa una sociedad con leyes mas humanas y cuando lo interpelas al respecto de cuales leyes habla y de como va a convencer a todo el pleno del Congreso para llevarlas a cabo  y no te da respuestas y se hunde en su retórica ensallada, te habla de que es solo un "monito" medio aleccionado para responder a entrevistas de banqueta sin que se pueda profundizar mucho en los "comos".

Ojalá surjan personajes como los anteriormente descritos, pero con sustancia en sus propuestas, cosa que no es difícil, solo hace falta escuchar el clamor de las masas, y liderar sus peticiones de manera estructurada y planificada, que podemos hacer en el corto plazo, que se debe conseguir en el mediano y que tendrá que verse reflejado en el largo plazo.

Edgar CHAVEZ TARRIO.

martes, 11 de septiembre de 2012

Se despide AMLO de las Izquierdas?




En su mensaje ofrecido en el zócalo de la ciudad de México, el ex candidato y mesías de los oprimidos, Andrés Manuel López Obrador, comento que se retiraba de los partidos de izquierda que lo habían acompañado en su búsqueda por segunda ocasión por la Presidencia de la República.

Este es un ejercicio recurrente entre los candidatos de la izquierda, pues tanto Cuauhtémoc Cárdenas quien por 18 años busco la silla presidencial, como ahora Andrés Manuel López Obrador quien lleva 2 procesos electorales contendiendo por obtener el poder, lo han hecho más desde la óptica personal de que no hay mejor candidato que ellos, en lugar de impulsar un verdadero frente progresista que invite a mas ciudadanos a tomarlos como una opción seria y verdaderamente preocupada por el desarrollo nacional.

Sin embargo la práctica personal de estos personajes, más que recurrente resulta también preocupante, pues son los partidos de izquierda quienes se autodenominan liberales, pro democracias, y terminan siendo autoritarios y hasta cierto punto impositores, como ejemplo tenemos en América latina algunos de ellos, y vista la personalidad que revela Andrés Manuel, está más cerca de ser un Hugo Chávez, que un Lula Da Silva.

Esta ultima puñalada trapera anunciada por Andrés Manuel el domingo pasado en contra de los partidos de izquierda, no representa un acto de desprendimiento de su parte al señalar que se retira del PRD, Movimiento Ciudadano y PT, sino el dar la espalda a quienes le apoyaron, pues anuncio la creación de una nueva corriente política, que en determinado momento pueda él manipular a su antojo y que además seguramente vendrá a dividir votos entre las diferentes corrientes de izquierda, lo que a la postre significa dejar el camino libre para un bi partidismo.

Andrés Manuel sabe que su tiempo en el PRD terminó, vienen tras de él un Marcelo Ebrard y un Miguel Ángel Mancera quienes seguramente representen a las izquierdas en su conjunto dentro de 6 años, en las próximas elecciones por la presidencia de la república.

De esta manera hoy los que apoyaron a Andrés Manuel López Obrador, reciben lo mismo que ha recibido el pueblo de México de parte de este vividor; traiciones, división, polarización y sobre todo deja claro que es un tipo que solo busca la mejor manera de seguir viviendo como burgués, a partir de su discurso  populista y de redentor social.

Edgar Chávez Tarrío.

lunes, 27 de agosto de 2012

Primeros lugares de Chihuahua



De un tiempo a esta fecha la visión gubernamental y empresarial de Chihuahua sobre nuestro estado es que estamos, prácticamente en todo, en el primer lugar, no sólo nacional sino mundial, en rubros que van desde la seguridad a la educación, la democracia y el empleo, en fin, en todo. No hay semana en la que deje de aparecer algún pronunciamiento conteniendo lauros y distinciones para lo que se hace en estas tierras. Tanto el gobernador como sus empleados –toda la burocracia, independientemente del poder de que se trate–, los rectores, los grandes empresarios, los directivos de clubes privados, los líderes sociales, los jefes partidarios, presumen a Chihuahua como si fuera tierra de excepción. En esa visión todo va bien aquí en rango de excelencia, y es orgullo mundial todo aquello que se toque en el discurso oficial o de los que ejercen liderazgo en los diversos entes que actúan en la sociedad.


No quiero emborronar cuartillas haciendo una amplia glosa de todos estos primeros lugares. Es inútil dicha tarea porque la lista crece y crece como las verdolagas en huerto de indio. Sólo pondré unos ejemplos: tenemos el mejor sistema democrático del país y además fuimos pioneros en su construcción. Ni Pericles se salva. La UACH capitanea a no se cuántas instituciones del país. Descubrimos el mejor Registro Civil y tenemos el mejor Registro Público de la Propiedad, antes de que Bill Gates, Steve Jobs y otros diseñaran sus sistemas computacionales. Inventamos la justicia electoral y la convertimos en producto de exportación al resto de las entidades. La cobertura en salud y educación está al cien por ciento. La cultura de la legalidad está tan acendrada, en el discurso, que pareciera que todos los chihuahuenses han botado las rejas de sus casas, dejan las puertas abiertas y todos los aparatos privados llamados de seguridad han quebrado. Los magnates Terrazas, Vallina, Almeida y otros, se pasean galanamente por la calle Doblado a cualquier hora y se toman la copa en el bar La Roca, en demérito del Casino que se ha convertido en un club obrero. Los homicidios están a punto de extinción y ya casi todos tenemos asegurada una muerte natural, tranquila, garantizándose desde el gobierno todos los auxilios espirituales y la bendición papal.


Nuestras súper carreteras las envidian en Alemania y a punto estamos de que el megabalcón del Palacio de Gobierno haga palidecer al monumento de Víctor Manuel II en Roma. En Dubai ya se forma una comisión para investigar la captación de agua en nuestro territorio, aplicarla en aquellos desiertos y convertir al rico paraíso fiscal y petrolero en un vergel ballezano. Por nuestra carne hablará el espíritu, pero por lo pronto en Ankara, Moscú y Tokio se forman largas filas para adquirir las marmoleadas piezas de rib-eye, new york, t-bone, sirloin y hasta los proletarios se conforman con un buen chamberete chihuahuense. Los chinos, tan diestros ahora en impresión de libros de arte, quieren establecerse aquí, renunciando a sus imprentas de allá.


Ya los diputados, los magistrados y jueces y nuestras flamantes policías ingresaron a la filosofía de la certificación de sus procesos e ISO-9000 nos tiene colocados en las cimas de la calidad total. Por eso, Chihuahua empieza a hacer la sede de no pocos eventos de calidad mundial: los rodeos, la famosa carrera NASCAR de automóviles, cumbres de valores. Todo aparece con calidad mundial. Son prietitos en el arroz los desvíos de fondos como el de Chihuahua Competitiva y no ha faltado quien diga que fue el mismísimo Mijail Gorbachov quien lo provocó por envidia. Nuestra prensa actualmente se estudia para reproducir su modelo en Suecia, Alemania, Francia e Inglaterra. Estados Unidos recela pero va a caer, tarde que temprano. Nuestro urbanismo no tiene parangón en el mundo: el arquitecto Pierre Charles L'Enfant que diseñó las calles de Washington, D. C durante los primeros años de su independencia, es un enano frente a los grandes técnicos y urbanistas del Capitán Garfio que orquesta la transformación de Chihuahua. El arquitecto Óscar Niemeyer y su obra Brasilia ya fue borrado de los libros de texto brasileiros que se aplican exclusivamente en describir la grandeza de Carlos Carrera. En todo, literalmente en todo, estamos en primer lugar.


El percance olímpico de la judoka parralense Vanessa Zambotti, es una mala jugada que nos hizo la alta inteligencia china que la dotó de una bata tan satinada por la seda con la que se tejió que la hizo resbalosa. Sólo Dios explicó el suceso, porque después de él está Chihuahua y su actual profeta que, si nos descuidamos, se puede convertir en campeón de sumo político.


Los senadores priístas que asumirán sus escaños en breve, por eso, hicieron su cumbre en la ciudad de Chihuahua, y para demostrar que ya estamos más allá del bien y del mal, fueron recibidos por César Duarte, que transformó a Patricio Martínez y Lilia Merodio en una especie de edecanes o pajecillos de Emilio Gamboa Patrón, que se vio tentado a instalar sus galerías de arte por acá, ahora que muy pronto se desbanque a París y Nueva York.


Aquí habrá hacia el mes de octubre un congreso mundial del trabajo porque somos un ejemplo salarial en todo el planeta, de justicia laboral sin par, sin huelgas, que son cosa absolutamente del pasado, y con trabajadores y patrones que duermen plácidamente en la misma cama.


Y lo que faltaba: el nuevo PRI nació aquí, Peña Nieto dixit, y debe ser cierto, pues hombre con tan vasta cultura difícilmente podría equivocarse. El nepotismo es cosa del pasado, la empleomanía no se diga, y la justicia ha alcanzado un rango de tal belleza que al presidente del Supremo Tribunal de Justicia ya se le conoce como Xavier El Hermoso.


Como dijo Ariosto: así suele errar el juicio de los hombres. Y que Dios bendiga a Chihuahua.


Jaime GARCÍA CHÁVEZ

lunes, 23 de julio de 2012

La impunidad




El principal flagelo del estado de derecho en México y la principal causa de que los ciudadanos no vean en la autoridad el medio para poder convivir armónicamente se llama “IMPUNIDAD”.

La asociación civil mexicana denominada Mexicanos en Red presentó en 2008 un estudio nacional sobre la participación ciudadana con respecto a las denuncias presentadas por delitos sufridos y el resultado en aquel entonces es alarmante, no se denuncian el 77% de los delitos que se cometen.

Pero la estadística, que es un instrumento que sirve como punto de partida para diagnosticar un problema y comenzar a diseñar el tratamiento para erradicarlo, nos proporciona cifras aun más preocupantes,  pues del 23% de los delitos que se denuncian, solo entre el 7 y 9% alcanzan a detener a los presuntos responsables y sancionarlos.

Mexicanos en Red señalan textualmente:

… “Las denuncias ciudadanas deben formar parte de una estrategia integral de combate a la incidencia delictiva, de lo contrario, las instituciones encargadas de impartir justicia difícilmente se podrá ganar la confianza de la ciudadanía”.

Sin embargo al no contar con corporaciones policiacas ni con autoridades de procuración de justicia confiables, resulta delicado descansar en los ciudadanos la fundamental tarea de denunciar los hechos delictivos.

Todo inicia en con la falla en la punibilidad, esa característica jurídica que en resumidas palabras significa que “quien la hace, la paga” pero eso no sucede en nuestro país, lamentablemente, lo que abre paso para que muchos ciudadanos hagan de su modo de vida actividades que atentan contra los bienes más preciados jurídicamente de los individuos, su persona, sus bienes y su patrimonio.

Diariamente vemos y convivimos con hechos delictivos de alto impacto que parecieran inofensivos, pero que forman parte de de una gran red de delincuencia que diversifica fácilmente sus ingresos cambiando de la piratería al secuestro o la extorsión o bien a la distribución de drogas.

Estos hechos se dan a plena luz del día y ante los ojos de las autoridades, solo por citar un ejemplo, en los puentes internacionales que comunican a México con Estados Unidos de Norteamérica, se pasean entre las líneas de los autos los vendedores de mercancías ilegales (música y películas) junto a los elementos de la POLICIA FISCAL, la policía federal preventiva y el ejercito mexicano.

Ese hecho resulta una burla para quienes aspiramos a vivir en un Estado de Derecho en el que se fijan las normas de convivencia social y de actuación de las autoridades.

Lamentable resulta también ver como los convoys del ejército se paran en los puestos de discos, películas, lentes y perfumes piratas a comprar la “mercancía”; no entienden es su limitada visión que llevar su dinero a esos puntos significa fortalecer al enemigo que los persigue y mata.

Ver como a unos metros de las garitas fiscales en las zonas fronterizas, se venden lentes, películas, discos y toda clase de mercadería pirata en las narices de “la autoridad”. En esa misma autoridad enla que los ciudadanos depositamos el poder de velar por nuestros intereses y de hacer que de manera ordenada y con apego a las normas, se castigue a quienes delinquen.

Sé que las personas que se dedican a la venta en menudeo de artículos piratas, o mejor llamados artículos robados, son la pequeña punta de una madeja interminable de IMPUNIDAD y corrupción en la que sin lugar a dudas los peces gordos están muy lejos de esas calles, donde se instalan los puntos de venta.

La impunidad nos condena a vivir en un estado sin ley, es la iniciadora de una serie vicios y de ilícitos como la corrupción, el tráfico de personas, los homicidios dolosos a plena luz del día, la extorción, la invasión a la propiedad privada, la amenaza a tu patrimonio, entre muchas más.

Nos hemos olvidado de la función del estado vigilante y garante de las libertades, hemos dejado atrás la legislación preventiva por pasar a una ineficazmente punitiva.

Hemos ido convirtiendo nuestro sistema judicial descansándolo en una legislación con castigos cada vez más impactantes, y mantenemos la discusión si la solución a nuestros problemas de inseguridad, están en la pena de muerte, aunque esta sea imposible implementarla por los tratados internacionales que nuestro país ha firmado y ratificado, ¿para que queremos cadenas perpetuas y pena de muerte si no hay a quien aplicárselas, porque nunca se logra detener al culpable?

El reto está en construir una ley anti impunidad, tendremos todos que convertirnos en vigilantes de los que nos vigilan, para comenzar y hacer de esa forma de vida un hábito, hasta que logremos tener solidas raíces y un profundo respeto por el estado de derecho.

EDGAR Chávez Tarrío.