Existen demócratas, desde su condición de opositores, pero es de mayor valía el ejemplo de lo que fue, es y debe ser un demócrata desde el poder. Don Óscar Ornelas Küchle representa la conjunción del poder y la democracia. Es la imagen de un auténtico priista, fiel a los principios de la democracia y la justicia social, esencia, origen y destino del PRI.
Don Óscar Ornelas inauguró, desde el mismo poder estatal, la competencia electoral real, legal, legítima, como hombre de leyes, comprometido con el estado de derecho como base de la política. Como Gobernador de Chihuahua, inauguró también, por consecuencia, el reconocimiento pleno de las derrotas electorales de su partido.
Desgraciadamente, desde altas esferas del poder soltaron la especie hasta intentar hacerlo ver como hombre titubeante. Pero aquel gran demócrata, incomprendido en su tiempo, debe ser reconocido hoy, en el México donde se habla de los Gobiernos de Coalición, en el PRI de la oposición y la competencia, en el PRI de la democracia y la justicia social.
Quiero agradecer a mi buen amigo Rubén Ortega, por abundar en la memoria y el recuerdo de Don Óscar Ornelas. Me ha proporcionado un testimonio, que aprecio, de primera mano, fuente original, como Presidente del aquel Congreso local que fue fiel hasta el final a un Gobernador injusta e inexplicablemente removido.
A continuación el testimonio de Rubén Ortega:
Cosas que no se entendieron desde que fue rector de la UACH, le fueron creando problemas por razones políticas. El propuso sacar las preparatorias de la Universidad, porque no podían convivir muchachos de edades tan diferentes, porque alumnos de grados superiores universitarios creaban conflictos constantemente. Así fue como se crearon los Colegios de Bachilleres, aunque los estudiantes no estaban de acuerdo. Los Cobach, ahora, son un éxito a nivel nacional, en su origen, una obra del maestro Óscar Ornelas.
En el camino del tiempo le entró a la política, a la presidencia municipal, siendo una persona muy honesta. Luego fue legislador, Senador y trabajó incluso para el sector campesino en la CNC, para convertirse en candidato al Gobierno del Estado. Todavía se recuerda el impresionante recibimiento, cuando llegó al aeropuerto y después al acto oficial como candidato del PRI realizado en independencia y Aldama. Había gente desde el Paseo Bolívar, por toda la Independencia.
Tuvo una campaña muy intensa, donde recorrió todas las regiones del Estado, empezando por Parral y terminando en la Sierra. Priistas y Sociedad Civil se unieron y fue una elección magnífica.
Desde que empezó su Gobierno fue un Gobierno plural, tanto que se le acusaba de ser panista, cuando en realidad fue muy plural, pero ese sistema de gobierno para el Centro, en aquel entonces era un pecado, lo tildaron de traidor y le crearon problemas.
En las elecciones intermedias, el PRI perdió todas las cabeceras de los municipios más importantes. Ciudad Juárez, Chihuahua, Delicias, Cuauhtémoc, cayeron en manos de la oposición por la libertad que el Gobernador dio a la actividad política, incluso con la prohibición expresa para los funcionarios que se metieran al proceso electoral. Eso en el Centro, para la Federación, fue insoportable.
Sin embargo, era un Gobernador honesto, con las finanzas escrupulosamente bien recibidas y atendidas y con un Programa Especial de Apoyo para todos los Municipios del Estado, incluso con obras directas para cumplir con las demandas y los compromisos. Con el trabajo exitoso en ese Programa, sus recursos seguían creciendo en las arcas del Estado, la Tesorería del Estado. Con los remanentes creó un gran fondo..
Como tenía recursos suficientes, por su mente pasaba la creación de la Nueva Universidad, esa que ya está funcionando ahora. Entonces disponía de alrededor de 28 mil millones de pesos de la tesorería del estado con el fin de crear la Nueva Universidad. Por algo están allí su nombre y la estatua.
El caso de Óscar Ornelas es insólito: La federación le debía al Estado por falta de recursos de la Federación misma. En el estado había recursos para resolver todos los problemas de Chihuahua.
Pero vino la actividad política otra vez. Entonces, de México, llamaron al Lic. Óscar Ornelas, y le dijeron que se avecinaba la situación política del Estado y que él era una persona que no le daba seguridad al PRI. Duró una semana allá. Regresó con instrucciones de entregar el Gobierno del Estado.
Como Presidente del Congreso recuerda que el Gobernador lo citó y platicaron, toda la tarde, con sus consejeros presentes. Saúl González Herrera, a la sazón Tesorero del Estado, ya traía la instrucción de ser el sucesor, ya que el Presidente tuvo la deferencia de consultarlo con el propio Gobernador.
Los Diputados Priistas no aceptaban la remoción, porque no había una causa que realmente justificara la salida. “Salimos para citar a los Diputados. Nosotros no queríamos que por ningún concepto saliera el Lic. Ornelas”. Pero le habían creado un conflicto muy fuerte en la Universidad…
Como a las once de la noche, nos dijo que había asumido el compromiso con el Presidente y con el Secretario de Gobernación y que ya no lo hiciéramos por la Federación, sino por él mismo. “Ahora si me fregó”, le dije, pero los Diputados estábamos rebeldes, recuerda Rubén Ortega.
Al siguiente día a las siete de la mañana, en el hotel Mirador, convenció y me pidió que le ayudara a convencer a los Diputados Priistas. Era el 19 de Septiembre de 1985, salimos temprano. No nos informaron del temblor en la Ciudad de México. Los Diputados seguían rebeldes, que no renunciara. En un momento dado, nosotros no hubiéramos permitido la salida de Óscar Ornelas, y no solamente los priistas, ya que él tenía buenas relaciones con el PAN y todos los partidos.
Le preguntamos qué pasaría si no aceptábamos y nos advirtió que la Federación iba a desaparecer los poderes en el estado y nos pidió que no lo permitiéramos, en bien de Chihuahua.
No había problema político, ni de finanzas, ni de inseguridad en la población, tenía buena aceptación en la Sociedad Civil y buena aceptación con los maestros del Estado y la Federación... Su pecado fue ser un demócrata, sintetiza Ortega.
Algunos panistas tuvieron reuniones de trabajo de mucho respeto con el Lic. Ornelas. De vivir, Guillermo Prieto Luján sería buen testigo de esas pláticas y gestiones en el Congreso del Estado.
Como abogado, era un respetuoso de la ley, de más escrupuloso al respetar la ley. Después de una exitosa trayectoria política, se retiró a su vida privada y allí murió, el 8 de noviembre del 2000.
Hasta aquí el testimonio.
Estamos de acuerdo con Rubén Ortega. Don Óscar Ornelas “se adelantó a su tiempo”, y fue nada más y nada menos que el iniciador del proceso democrático, no sólo en Chihuahua, sino en México.
Don Óscar Ornelas no fue jamás el blandengue, y el débil político que quisieron ver, sino el hombre, el político, estudioso, talentoso, filósofo, maestro, cuyos alumnos recuerdan la firmeza de su carácter, energía y disciplina, tan intelectual, como sus modales como futuros profesionistas y magnífico como Director de la Facultad de Derecho y como Rector.
Originario de la comunidad de San José del Sitio, Municipio de Satevó, Oscar Órnelas nació el 30 de Noviembre de 1920. Sus padres fueron Don Julio Ornelas y Doña María Küchle, quienes formaron una distinguida familia Chihuahuense con él y sus hermanos Julio, Rodolfo, Roberto, Héctor, Luis Fausto, Bertha y Soledad.
Contrajo matrimonio con la Señora Leonor Hernández Aguayo y sus hijos son brillantes profesionistas: Óscar Enrique, Licenciado en Ciencias de la Comunicación; Alberto, Ingeniero electrónico; Leonor, Química; Alejandro, abogado; y Angélica, educadora.
Escribo In Memoriam de un personaje imprescindible en la Historia de Chihuahua, en su décimoprimer aniversario luctuoso y en vísperas del 91 aniversario de su natalicio. Gracias a hombres, visionarios y demócratas como él, Chihuahua ha cambiado, México ha cambiado y tendrán que seguir cambiando, en la ruta de la democracia y la justicia social. ¡Hasta siempre!
Por Francisco Rodríguez Pérez