miércoles, 25 de abril de 2012

Campañas en caída libre.



En las primeras semanas de la contienda electoral, los equipos de campaña y los “expertos” en marketing electoral no logran hacer conexión entre sus productos los candidatos, y “los compradores”, los ciudadanos. La razón es muy sencilla, los políticos viven una realidad distinta a la de los ciudadanos. 

En el discurso todos dicen entender perfectamente los problemas que aquejan a la ciudadanía en su conjunto, pero en los hechos sus actuaciones distan mucho de ese entendimiento. Estas campañas deberían estar mas orientadas en mostrar los “cómos”, mas que los “qués”, porque seguro estoy que todos los ciudadanos estamos de acuerdo en que necesitamos que el país progrese económicamente a un rito más acelerado y que se generen, no digo mejores oportunidades de empleo, sino, que se generen lisa y llanamente empleos. 

Estaremos de acuerdo en que nos urge pacificar el país en guerra que nos heredara Felipe Calderón, elevar el nivel de la educación y reducir la desigualdad social, la pregunta es, ¿como lo vamos a hacer o como le van a hacer ellos para lograr que esto suceda? 

Los compromisos son importantes, pero el cumplimiento es inexcusable y aunque, esa estrategia funcionó en una ocasión, esta vez parece quedar corta ante las grandes necesidades sociales de los mexicanos, sin embargo alcanza para mantener a Enrique Peña Nieto al frente de las preferencias electorales. 

La pésima campaña que ha desarrollado Josefina Vázquez Mota, que va de desacierto en desacierto y en la que su equipo de campaña parecieran ser sus principales enemigos, han hecho que la figura de la primer mujer con posibilidades reales de ceñirse la banda presidencial, vaya en caída libre. Ahora con una campaña de desprestigio ante la falta de propuestas que inclinen la balanza de las preferencias a su favor. ¿Sus asesores estarán equivocando la estrategia? Los ciudadanos queremos evitar la confrontación y la violencia en cualquiera de sus modalidades. 

No se puede hablar de compromisos incumplidos cuando a Josefina su propio compañero de partido y ex contrincante Ernesto Cordero, nos dio a conocer, la falta de compromiso como legisladora y como coordinadora de bancada. 

Andrés Manuel Lopez Obrador y su república amorosa no logra penetrar en las preferencias de los electores como lo hizo hace 6 años, pues detrás de la piel de oveja que ahora muestra, todos conocemos que hay un lobo que no tarda en mostrar su verdadera personalidad y saldrá a la luz de un momento a otro, motivado ante la desesperación de ver que su campaña nomas no logra avanzar. 

6 años perdidos de un gobierno federal sin una visión clara de que pretendía hacer de México, de sangre en las calles del país, de vivir una violencia desmedida, de crisis económica recurrente y de incrementar el numero de pobres en 15 millones adicionales a los que ya había en nuestro país. De ver como hay gobernadores quienes abusan del poder sin medir consecuencias y olvidando que fueron electos para administrar y para construir, no para sobrepasarse y darse vida de magnates a costa del tesoro público. Esto tiene a los ciudadanos en el peor momento de la vida democrática del México reciente, viviendo un desencanto y alejados de la participación electoral. 

Los candidatos y sus equipos de campaña se preocupan porque no logran hacer conexión entre su oferta política y los electores, el panorama luce desangelado en el horizonte cercano, porque al paso que llevan y la manera en como pierden el tiempo buscando en el desprestigio del rival, aumentar su popularidad, no nos va llevará a ningún lado. 

Hace falta conocer como vamos a lograr alcanzar el desarrollo que deseamos, la paz que anhelamos y la estabilidad que soñamos, esto requiere de una política profesional y de políticos que tengan amor por su patria y que se duelan de las necesidades de los mexicanos. 

¿Los tenemos? 

Edgar Chávez Tarrío.

martes, 10 de abril de 2012

La inseguridad causa crecimiento mediocre, bajo empleo y mayor pobreza



Los acontecimientos económicos en la semana que concluyó se centraron en diversos análisis económicos en que se proyectaron esencialmente malas noticias para México en el futuro próximo y solamente una solitaria lucecita optimista, al final del túnel, en el corto plazo.

Quizás la más significativa de las malas nuevas fue la noticia que dio el presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), Alberto Espinosa Desigaud, de que la inseguridad ha estado alterando la vida de los mexicanos y de la economía.

¿El crimen organizado? dijo-- está deteriorando la competitividad de los estados y desalentando la inversión nacional y extranjera en México,? lo que ha provocado el cierre de 160,000 empresas tan solo en 2011, y refirió que en el Norte del país las primas de los seguros aumentaron 30%, elevando así el costo de la producción y reduciendo utilidades y la generación de empleos.

Y que en el sector de la construcción se ha incrementado el riesgo en las obras de infraestructura, porque los contratistas están teniendo que repercutir los crecientes gastos que hacen para contrarrestar la inseguridad.

Y también que en el sector turístico, 24 millones de viajeros fronterizos prefirieron ya no hospedarse en México por esos mismos riesgos, perdiéndose así una derrama económica de más de 800 millones de dólares en los últimos cinco años, con sus efectos en el empleo y en la actividad económica.

¿La imagen de México se ha deteriorado gravemente? añadió, y varias de las naciones --especialmente las grandes emisoras de corrientes de turismo mundial-- han emitido alertas para evitar que sus ciudadanos arriesguen su vida y viajen a México como turistas.

Por ello, el presidente de la Coparmex pidió al Presidente de la República que evaluara la estrategia de lucha contra el crimen y diseñara nuevos programas, más eficaces, porque la inseguridad ha alcanzado niveles no vistos en décadas, llevando a que la percepción ciudadana sea que la violencia, lejos de disminuir, va en aumento.

¿No más retórica. Necesitamos soluciones concretas a la inseguridad,? dijo Espinosa Desigaud en su mensaje semanal, citando el número de plagios diarios, robos, asesinatos y delitos de extorsión que se reportaron en 2011. Y que sigue siendo cierto que el 98 por ciento de los delitos quedan impunes, y del total de los casos que llegan a juicio, solo uno de cada diez delincuentes recibe sentencias.

Y remató Espinosa Desigaud: que el 50% de los ciudadanos considera que el crimen organizado le va ganando la batalla al gobierno y el 40% define como fracaso la estrategia actual.

Y añadiendo su opinión en este tema, el Presidente Barack Obama de los Estados Unidos reconoció durante la reunión de hace una semana, de los tres jefes de gobierno de los países de Norteamérica, que México ?paga un precio muy alto? en la lucha que enfrenta contra el narcotráfico, por lo que instó a tomar el tema con seriedad, como lo toma el Presidente Calderón, de México.

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Y como buena noticia, en nuestro horizonte, fue el resultado de la reunión sostenida por nuestra Canciller Patricia Espinosa, con el vicepresidente Chino, Xi Jinping, la semana pasada en el Gran Palacio del Pueblo en Pekín.

La especial relevancia de dicha reunión, en el curso de la visita oficial de dos días de nuestra Canciller, fue que se llegaron a importantes acuerdos de acercamientos entre los dos países, en los que participó el vicepresidente Xi Jinping, quien está llamado a asumir la presidencia de China el próximo año, 2013.

Jesús Alberto Cano Vélez 
Presidente de El Colegio Nacional de Economistas



lunes, 2 de abril de 2012

LOS RIESGOS PARA MÉXICO DE LOS AVANCES DE LA CRISIS ECONÓMICA MUNDIAL


Múltiples son los riesgos inminentes para México en la evolución de la crisis económica mundial: en Europa, el resto de Norteamérica, en Latinoamérica y en Asia, escenarios geográficos en los que tenemos importantes intereses y nexos comerciales y financieros, que se nos pueden revertir y resultar dañinos.

Recordemos que México decidió, hace algunas décadas, apostarle a los beneficios de ser economía abierta al resto del mundo, después de haber gozado las mieles de una economía cerrada, con políticas proteccionistas que propiciaron la industrialización de México y demás diversificación de nuevos sectores económicos y financieros en el país.

Así, pasamos de ser una economía esencialmente primaria --agrícola, minera, pesquera y petrolera-- para convertirnos en un país esencialmente industrial, como lo somos hoy: una potencia automovilística, con una inmensa variedad de otros productos industriales y de servicios, todas fuentes generadoras de gran empleo y de crecimiento económico. Eso explica, en buena medida, el éxito del medio siglo de crecimiento al 6% anual, hasta inicios de la década de los 80’s del siglo pasado.

Esas estrategias de desarrollo económico fueron instrumentadas con exitosas políticas públicas; pero eran otros tiempos del mundo y México los supo utilizar bien, bajo la filosofía de que es papel de El Estado promover, guiar y orientar en materia económica.

Ahora es otra cosa. Ya no se cree en el papel del El Estado como importante actor económico. El país opera con filosofía de economía abierta –quizás demasiado abierta-- dedicado como está el Secretario de Economía en negociar denodadamente múltiples convenios de libre comercio.

Pero parecería que no se dan cuenta de que hoy corremos serios riesgos que debemos atender, ante el vertiginoso cambio en la dirección de la economía mundial.

Vemos a varios países, como Brasil y Argentina en nuestro continente, que están aplicando políticas proteccionistas, para defenderse de las tendencias recesivas de la economía mundial, y propiciar el pleno empleo de sus fuerzas laborales; Inclusive hasta llegar a hacernos daño, como ocurrió con Brasil, hace poco, o amenazar con hacerlo, como con Argentina.

Entre los cambios que estamos viendo en otras partes del mundo, que nos pueden afectar, uno de ellos, y particularmente delicado, es el conflicto social en España, por las políticas económicas ideadas para salvar su crisis; y el segundo potencial cambio peligroso para México está asociado con la salud de nuestro sistema bancario, por sus estrechos nexos con los dos bancos más fuertes de ese país, que operan redes bancarias nacionales --de similar importancia-- en México. Y luego está el resto de Europa, que amenaza con tener sus economías estancadas.

Luego también, tenemos que protegernos de los virus económicos que se pueden transferir de las economías enfermas entre otros de nuestros socios comerciales. Estados Unidos, por ejemplo, ya tomó medidas para obstaculizar el empleo de mexicanos, y tenemos, por tanto, un retorno masivo de éstos desde hace varios meses. Además la expectativa de la evolución de su economía, en el corto y mediano plazos, no es muy halagadora. Su crecimiento seguirá siendo bastante lento y no nos ayudará a cumplir con nuestras metas de generar empleos al ritmo que necesita México.

Por otra parte, también pensando en el corto y mediano plazos, no se ve un esfuerzo, congruente con la necesidad del País, de acercarnos a la República Popular China, como lo hacen nuestros exitosos vecinos del continente.

¿Qué nos pasa?

Es obligación del Estado ayudar con instrumentos legales y económicos para definir metas y promover su cumplimiento. Nuestra Constitución lo habilita para actuar. Sólo se necesita hacer las cosas.

Y lo necesitamos, porque es absolutamente CIERTO que en México ha crecido la POBREZA en los últimos años; también que tenemos mucho DESEMPLEO en el país y que el mercado formal revierte al informal muchos trabajadores en busca de trabajo.

Estas observaciones provienen de estadísticas oficiales mexicanas y de los institutos internacionales a los que pertenecemos como país.

Que alguien se lo comunique al Presidente de la República.


Jesús Alberto Cano Vélez
Presidente de El Colegio Nacional de Economistas