viernes, 30 de marzo de 2012

Emma Saldaña y el InTetocable


El pequeño escándalo realizado por Héctor Murguía Lardizábal, que demostró su falta de urbanidad en contra de la también funcionaria pública Emma Saldaña Lobera, de hecho no vale la pena, como diría Juan Gabriel. Es muy poca cosa. La directora del Instituto Chihuahuense de la Mujer declaró, no sé si de manera inexacta o diplomática, que el alcalde juarense se excedió. No hay tal, simplemente actuó de acuerdo al único papel que se sabe. Si esto hubiera sucedido en Argentina, y más concretamente en Buenos Aires, unos habrían dicho, en el tonillo característico de los porteños: Murguía arrastra el poncho para ver quién se lo pisa. Otros, simplemente que se le fue la cincha a las verijas, para denotar, en el primer caso, que es un bravucón, y en el segundo, simplemente un irascible. Por si mi paisana quisiera buscar adjetivos para polemizar o simplemente contestarle al adefesio de presidente municipal que tiene Ciudad Juárez, le recomendaría terminajos con origen en el lenguaje de los argentinos (en realidad le sugiero vadee el incidente porque no merece respuesta alguna), pero si persiste va un ramillete de merecidas injurias, dichas con toda la impunidad que lo pueda hacer una mujer. En el país austral se diría del InTetocable: cómo bosta i chivo, es un hombre de azotea, de baja estofa, de mala muerte, de media churra, de media tabla, de medio pelo, de regular para abajo, de trocha angosta, de los que piensan que cagar en un inodoro ya es vivir la gran vida, medio baraja, mersa, ordi, pan de perro. Ya más filosóficos: es de los que nunca hizo sombra en el suelo, un cualunque, cuatrocopas, groncho, palangana, rascabuche, virulana, zorete, malcagado, pasajero en el tren de los ganapanes. La lista podría abundar. Y es que el genio de los argentinos es tal que por algo en la primera guerra mundial que participaron –la de las Malvinas– no perdieron, quedaron en segundo lugar. Su fuerte es el lenguaje, y aquí se acaba la milonga, a menos de que Emma la haga tango. No creo.



Rector Jesús Enrique Seañez, también hay mujeres escritoras

Siguiendo su ejemplo, no pocas mujeres quisieron llorar por el rector. Se abstuvieron porque él –en los tiempos de la perspectiva de género– sólo saludó a los hombres justo el día decretado para agasajar a quienes se dedican a las letras. Bastante cursi la felicitación, no tuvo el tino de ponerse acorde a los tiempos en los que si algo abunda son mujeres que se dedican al periodismo, la poesía, dramaturgia, crítica cultural, novela, en fin, a escribir precisamente para subrayar el gran papel que las mujeres han jugado en la cultura, como lo demostró, por ejemplo, la escritora e investigadora Margarita Aguilar, al presentar su obra sobre la parralense Aurora Reyes, pintora, poeta, educadora y más. Y es que el rector no tan sólo está distante de estos complejos temas del género, sino de muchos más, y entre plañideras se ha de ver tarde que temprano.


Duarte: otra vez el burro al maíz


Duarte está tan preocupado por exaltar la grandeza chihuahuense que pretende trasladar la capital del estado a un avión, avioneta o helicóptero. Aparte de la infinidad de infecundas giras, se ha adentrado en una tarea perdida en la que sigue los pasos de todos los gobernadores recientes que le antecedieron en el cargo. Continúa el re tin tin de que no hay que estigmatizar Ciudad Juárez. En otros términos, que el silencio y la complicidad todo lo cubra. Pero es imposible. Ciudad Juárez tiene una fama bien ganada. Hace cien años ya era famosa su calidad de casino, de centro de apuestas. La trata de personas, las redadas de homosexuales que luego eran descuartizados en los desiertos de Zacatecas, el lenocinio, la prostitución, las recurrentes visitas de gángsters en la era del prohibicionismo norteamericano, los divorcios y casamientos al vapor fueron notas que contribuyeron grandemente a darle una fama poco decorosa a esa frontera. Un proceso de industrialización absolutamente irresponsable por sus consecuencias ambientales, urbanísticas, culturales, migratorias, de seguridad, arrancó en 1965 auspiciado por los gobiernos a los que pertenece el señor Duarte. Luego vino la visibilidad del feminicidio, la edificación de un cártel de la droga y uno de los más poderosos del país, la violencia que ha sembrado y cimbrado por la cantidad enorme de muertes y gobiernos corruptos como el de Héctor Murguía Lardizabal han contribuido a colocar a Ciudad Juárez en el observatorio mundial, entre otras razones, por la violación a los derechos humanos.

Les comento una experiencia: de muy pequeño ya sabía que Juárez era una especie de Babilonia en materia de licencias sexuales. Pero tuve oportunidad de leer a Franz Fanon –martiniqués y por ende ciudadano francés, psicólogo y prominente pensador en favor de la independencia argelina– tanto en pequeños artículos, pero sobre todo en su obra cimera “Los condenados de la tierra” que prologó él existencialista Jean Paul Sartre y en la que me llamó la atención cómo, al estudiar el fenómeno de la rebelión violenta y el síndrome del colonialismo, se refirió a la postración en la que se mantiene a la mujer. Fue ahí donde leí que tanto Ciudad Juárez como Acapulco eran lisa y llanamente burdeles de los Estados Unidos, como se vio en la frontera de manera muy elocuente durante la guerra de Corea a principios de los años 50. El tema no es novedad alguna y si gobernantes como César Duarte tuviesen un mínimo de pudor moral no andarían empleando la palabra estigma, mancha, mácula, en relamo de complicidad y silencio.

No es candor, sino perversidad lo que pretende Duarte con sus palabras al responsabilizar a los activistas sociales de tener como razón de existencia descalificar a Ciudad Juárez y al estado. La realidad aquí habla hasta abajo de las piedras. Como para que se nos pidan cuentos color de rosa que podían empezar: “Había una vez una ciudad segura y feliz, a las orillas del Río Bravo...”.

Jaime Garcia Chávez

La Narco cultura




El fenómeno social en que también se ha convertido el tema del narcotráfico en nuestro país, es un evento que invade todas las esferas y todas las actividades de nuestra vida, como si se tratara de hechos o historias dignas de apreciar por la sociedad en su conjunto. 

El estilo de vida y el cliché que representa éste, ha permeado hasta en niños de estratos sociales en los que pareciera que no tendrían ninguna oportunidad las epopeyas musicales dedicadas a estos gladiadores de la hierba, el polvo o las pastillas de drogas ilícitas. 

El efectivo aparato de comunicación social con el que cuentan los carteles, nos permiten estar enterados de que elementos de las corporaciones y hasta que niveles de autoridades ha permeado el crimen organizado, claro, esto a través de los letreros espectaculares que las mismas organizaciones criminales cuelgan de puentes o hacen en bardas, me refiero a las denominadas “narcomantas”. 

La pregunta es, ¿le interesa al ciudadano común y corriente enterarse de las denuncias o de las vanaglorias de sus actos “heroicos” por librarnos como sociedad de los malos elementos de las corporaciones y de los que una célula criminal supone son los malos, solo porque son los contrarios? 

Los juglares modernos que al ritmo de música de banda o en veloces requintos de guitarra acústica llevan las más “gloriosas” hazañas de prominentes delincuentes o bien describen el estilo de vida que desean miles de jóvenes en un país como el nuestro que, no encuentra la manera de incluir y generar empleos bien remunerados para millones de personas en edades productivas. 

Lo peor que nos puede pasar como sociedad es ver como un fenómeno tan lamentable y de tan bajo nivel socio cultural como este, permee a todos los niveles y futuras generaciones de jóvenes en situación de vulnerabilidad social piensen que ser como los protagonistas de esas historias vale la pena. 

Si bien, como expresión cultural retrata una época que nos ha tocado vivir y un estilo de vida, el resultado y su posterior balance no parecen ser los deseables, pues tenemos en juego millones de vidas de jóvenes que son fácilmente manejados por sus deseos de ser personas destacadas y reconocidas económica y socialmente, aunque el medio que los lleve a conseguir ese supuesto éxito sea éste.

Edgar CHAVEZ TARRIO.

martes, 20 de marzo de 2012

NOS IMPACTA EL PROTECCIONISMO QUE SE EXPANDE EN EL MUNDO

Igual que ocurrió durante la depresión mundial, en la tercera década del siglo pasado, los países están recurriendo cada vez más al proteccionismo y a medidas diversas para fortalecer su mercado interno, con el fin de proteger sus empresas y sus empleos en un mundo que apunta a tendencias recesivas por lo menos durante las próximas décadas.

México ha seguido siendo activo negociador de acuerdos de libre comercio, conducente con la apuesta de su Ejecutivo de que dominarán las prácticas liberales y neoliberales en las políticas internas de los países y en el comercio internacional en el mediano y largo plazos.

En ese contexto, la semana pasada fuimos castigados por un golpe que nos propinó Brasil, otrora buen aliado país en batallas comunes. Y nos pegó en un sector de suma importancia, por el empleo que propicia y las divisas que genera con la exportación de autos y autopartes.

Se complica más la cosa porque Brasil no es el único que se está tornando proteccionista. Ocurre también con Rusia, China y otros países del mundo.

Estados Unidos, por ejemplo, está en el dilema de tomar más medidas no ortodoxas para atacar su problemática económica; ahora que su sistema político no ha respondido con la agilidad que lo había hecho en el pasado.

Y en Europa es igual, con su crisis que se ha tornado más grave por los países que se encuentran al borde del precipicio. Están considerando una serie de medidas de este calado; entre ellas, un impuesto a las transacciones financieras, que le pegaría al Reino Unido, el vecino más dedicado a esas actividades, y a los Estados Unidos.

Luego, también, ese esquema de pensamiento está ganando terreno más allá de Europa y de los BRICs. Japón, por ejemplo, está en la misma tesitura, al no poder resolver su recesión de décadas.

El ortodoxo Consenso de Washington está encontrando rechazos en varios países. La tentación de aplicar políticas públicas no ortodoxas es fuerte, y algunas de ellas pueden ser demasiado atractivas y recomendables como para rechazarlas.

En política interna, por ejemplo, existe un inmenso atractivo por promover una mayor participación de los gobiernos en materia económica. Algunas son muy recomendables pero otras, que causarían daños a terceros países pueden ser inconvenientes.

Por ejemplo: recurrir a devaluaciones competitivas, a cuotas al comercio exterior, como ahora hace Brasil con los autos producidos en México, y los vinos provenientes de Chile. Violarían las reglas más sagradas de la convivencia económica establecida en el mundo occidental después de la Segunda Guerra Mundial.

La crisis que no se quiere ir, y amenaza con crecer, puede requerir de México respuestas que nos protejan mejor que las reglas que han dominado en el mundo durante mucho tiempo, período en el que hemos sido país muy bien portado.

¿Seguiremos igual?

Jesús Alberto Cano Vélez 
Presidente de El Colegio Nacional de Economistas

viernes, 16 de marzo de 2012

Fierros en la lumbre




En el ocaso de una administración plagada de errores y desaciertos, Felipe Calderón, deja como lo he señalado en diversas ocasiones, un país convulsionado con diversos frentes que, innecesariamente, retrasaran la pacificación de nuestro país en el corto plazo.

El producto de una administración fallida como la era calrderonista en nuestro país, deja como resultado, una grave crisis económica, y una alarmante crisis social, producto de las desastrosas políticas de combate a la delincuencia, con un estado mexicano falto de preparación en sus corporaciones, necesitado de elementos confiables y de instituciones solidas de procuración y de aplicación de justicia.

Las alarmantes cifras de mas de 50 mil muertos en 5 años, mas de 15 mil desaparecidos, miles de desplazados, decenas de fosas clandestinas localizadas en las que observábamos como si fueran imágenes de campos de concentración Nazi, como exhuman cientos de cadáveres, en su mayoría de centroamericanos que nada seguramente tienen que ver con la delincuencia organizada, salvo sus muertes.

El tema del operativo extraterritorial “Rápido y Furioso”, exigía de parte del gobierno de Calderón, una demanda ante la Corte Penal Internacional, en contra de los funcionarios norteamericanos que resultaren responsables o incluso en contra del gobierno federal de aquel país, por el tráfico de armas, pero en lugar de eso, Calderon, fue a Cd. Juárez a develar un monumento que pudiéramos denominar como el monumento a la burla a las familias mexicanas que han sufrido la perdida de familiares no ligados al narcotráfico, entre estos 50 mil muertos.

Con las armas de “rápido y furioso”, han muerto tan solo en este sexenio mas de mil 300 niños, que se encontraban en el lugar equivocado mientras alrededor de  ellos se suscitaba un tiroteo.

Este monumento sordo y ciego que mira hacia el norte y que lleva como leyenda “No more weapons”, es invisible para Washington, pero además es una franca burla para 120 millones de mexicanos que no sabemos si este día nos toca estar entre una balacera por la disputa de los territorios, o ser asaltados, extorsionados, secuestrados o bajados de nuestro automóvil, por los delitos colaterales que se dan al margen de esta narco guerra de Calderon.

A este lamentable panorama, súmele ahora el tema de la francesa secuestradora, Florence Cassez, sentenciada a 60 años de cárcel y ahora a punto de salir en libertad por habérsele violentado sus derechos fundamentales al momento de su detención.

A pesar de haber sido reconocida plenamente por quienes fueron secuestrados por la banda a la que pertenecía, ahora ésta mujer puede ser liberada por la mala actuación de los servidores públicos que pagamos para que nos cuiden y  persigan a los criminales.

El discurso no debe estar en si es o no culpable, eso ya fue juzgado y esta acreditado, la pregunta es, ¿va a actuar el gobierno en contra del policía, ministerio publico, coordinador, subprocurador y procurador?, todos esos funcionarios involucrados desde su detención hasta su auto de formal prisión.

A este país le urge que la impunidad no sea la regla, sino, la excepción. Nos urge que quien la haga la pague, que las medidas correctivas, sanciones o penas, no sean espectaculares, sino las necesarias para inhibir la comisión de más conductas delictivas y por sobre todo, que se encuentre a los responsables de los ilícitos y se les puedan aplicar esas sanciones.

Felipe Calderón necesita urgentemente, comenzar a cerrar los frentes que tiene abiertos y que representan una grave amenaza para que al final de su mandato no sea perseguido y no vaya a ser el primer presidente de México en ser encarcelado, esto ultimo no nos sirve a los mexicanos, necesitamos autoridades eficientes, no encarceladas.

Y como colofón a este artículo, el tema de la demanda que enfrenta el presidente Calderón por genocidio, ante la corte penal internacional, que no es tema menor.

Edgar CHAVEZ TARRÍO.

martes, 13 de marzo de 2012

EL MUNDO SE DEBATE ENTRE DOS VISIONES ECONÓMICAS DE FUTURO

Con la claridad que antes no se podía apreciar, los principales países del mundo están expresando su visión de futuro en torno al desarrollo de sus economías, en la que se perciben importantes divisiones.

Por un lado figuran los países del continente europeo, liderados por Alemania, que están definiendo una clara preferencia cercana a la disciplina del patrón oro del siglo XIX; esta vez con el Euro marcando el eje monetario, mientras que por el otro lado –dispersos-- están los países que le apuestan a esquemas más cercanos al keynesiano, que postula el manejo de la demanda agregada, a cargo de sus autoridades monetarias y sus políticas de finanzas públicas.

Los primeros se han comprometido a mantener la disciplina fiscal en su política económica, con el euro en el eje monetario y sus presupuestos fiscales equilibrados en el que el déficit no pueda ser mayor al 0.5% del PIB, y la deuda pública no mayor al 60% de su producto nacional.

Ese conjunto de medidas disciplinarias, con sanciones automáticas a los que incumplan, deberán quedar grabadas en las constituciones de cada uno de los países del continente europeo que se sujeten a dichos límites. Cosa que, por cierto, no está todavía definida.

De esa manera, queda por determinarse si los demás países relevantes del mundo, como el Reino Unido, los Estados Unidos, Canadá, Japón, China, India, Brasil, México y demás economías importantes seguirán los mismos patrones, o líneas diferentes en las que modulen su demanda agregada para propiciar el crecimiento y la generación de empleos que deseen.

Para nosotros la pregunta es si México seguirá los patrones europeos o si se diversificará de ellos, como se percibe que Brasil y demás latinoamericanos están por hacer.

Ya vimos que China ha decidido modificar sus políticas de crecimiento para bajar el ritmo a no más del 7.5% de su PIB anual, sea por decisión autónoma o porque el mundo está reduciendo su demanda de productos chinos por una Europa Continental tendiente a recesiva y un Estados Unidos y demás occidentales desarrollados, a similar ritmos menores de crecimiento.

En términos de las teorías económicas dominantes, estamos viendo el debate conceptual --y a la vez real-- entre el keynesianismo del Siglo XX y las teorías liberales que, nacidas en el Siglo XIX, han vuelto a reaparecer en el neoliberalismo de este Siglo.

¿Cuál será la visión dominante?

Jesús Alberto Cano Vélez. 
Presidente de El Colegio Nacional de Economistas

miércoles, 7 de marzo de 2012

Administrando la miseria




 La deficiente hacienda pública de los ayuntamientos en México es un hecho histórico que nos condena a vivir con servicios de segunda clase, por mucho que las autoridades encargadas de administrar se esfuercen. 

El legado histórico de centralismo en México es un lastre que nos frena a generar desarrollo para nuestras ciudades y por ende, frena también el desarrollo nacional en su conjunto. 

El municipio como célula principal de la organización política, es equivalente a la familia como principal célula de la sociedad, si tenemos una familia pobre socio culturalmente hablando, seremos una sociedad socio - cultural pobre, pero si, como ayuntamientos las arcas son pobres, el legado de miseria se extenderá de manera exponencial hacia la nación en su conjunto y de esa calidad serán los servicios y las oportunidades que como ciudadanos podamos tener. 

Según datos proporcionados por el Alcalde de la ciudad de Chihuahua, Marco Adán Quezada Martínez, los ayuntamientos en México administran solo el 3 por ciento de la riqueza nacional, mientras que en el primer mundo, esta misma esfera de competencia política, administra el 20 por ciento de la riqueza de sus respectivos países. 

Ancestralmente nuestros gobiernos federales, más que federales, centralistas, han dado un trato de incapaces a los gobiernos locales, las reglas del federalismo en nuestro país son anti federalistas, la distribución de riqueza no solo es inequitativa, sino discrecional y con un amplio contenido partidista, nunca atendiendo a la necesidad de los ciudadanos, sino, mas bien atendiendo a la perpetuidad de un partido en el poder o al evidente fracaso del partido contrario para reconquistar esa posición para su propia causa. 

Resulta necesario pensar, en que parte la cadena se rompe, o los engranes políticos se traban, pues en su inmensa mayoría los diputados federales han sido alcaldes, conocen y saben de las necesidades que los ayuntamientos tienen para hacer progresar a sus municipios y sin embargo, cuando están discutiendo el presupuesto de egresos de la federación, no le dan ese verdadero sentido federalista que nuestro país necesita. 

Es indispensable que el Congreso de la Unión, voltee a ver los indicadores de desempeño de muchos organismos de la sociedad civil y de las propias universidades del país y comiencen a dar un trato justo, a aquellas administraciones municipales que acrediten tener un verdadero espíritu de servicio y una excelente calidad de administración de los recursos de todos los ciudadanos. 

A ese punto debemos orientar el actuar de nuestros representantes, enseñémosle a los legisladores cual es el rumbo que los ciudadanos queremos para este país, y comencemos a premiar los casos exitosos en materia de gobierno, dejemos de ser el país que premia a los morosos y holgazanes, por ser el país que exalte la cultura de la legalidad, de la buena administración y sobre todo del compromiso social. 

En unas semanas comenzaran a pedir nuestro voto, comprometiendo un sin fin de beneficios, cambiemos su propuesta por dos muy sencillas, pidamos a ellos que nos firmen el compromiso de aprobar que exista el refrendo, para evaluar a las autoridades y removerlas si no cumplen sus compromisos, ¿ya es tiempo no?, y segundo, que nos firmen su compromiso de orientar los presupuestos a favor de los ciudadanos, no de sus partidos. 

Dejemos de administrar la miseria y comencemos a administrar un país que a pesar de sus gobiernos anti ciudadanos y ciudadanos apáticos, es un país prospero.

Edgar CHÁVEZ TARRÍO.

martes, 6 de marzo de 2012

EL GREMIO DE ECONOMISTAS ALISTA PROPUESTA DE RESCATE


El Colegio Nacional de Economistas sesionó en la Ciudad de Puebla, a finales de la semana pasada, para presentar los resultados de sus trabajos de año y medio, en que analizó y diagnosticó la situación económica que vive el país, con el objeto de diseñar una agenda para salir del estancamiento económico, que ha tenido a México sumido en una larga crisis, al no re-encontrarse con el camino de alto crecimiento que por décadas nos caracterizó y nos hacía el ejemplo de éxito en América Latina y el mundo.

Hoy lo único que publicita la autoridad federal-- porque se enorgullece de su política de equilibrio fiscal-- es el marco macroeconómico sano y su relativo éxito en la lucha contra la inflación.

Porque el 1.7%, que fue el crecimiento anual promedio del PIB en la última década, determinó que sufriéramos altos niveles de desempleo y subempleo; un crecimiento en el número de mexicanos viviendo en la pobreza; y una mayor concentración de los ingresos en el 10% más rico de los mexicanos.

Esos lamentables resultados que arrojó el diagnóstico de los foros regionales y temáticos, a lo largo del país, organizados por el gremio de los economistas, por los respectivos Colegios Estatales de economistas coordinados por el propio Colegio Nacional de Economistas. 

Hoy es Brasil, y los países latinoamericanos que han seguido su ejemplo de aplicar políticas económicas para economías pujantes, los que nos hacen palidecer de vergüenza ante nuestros pobres, porque no podemos esperar nada de nuestros otrora “motores de desarrollo”: Estados Unidos sigue su lenta y endeble recuperación tras la crisis de 2008-2009, y no se ve en el corto plazo una verdadera recuperación; Europa sigue entrampada en su crisis de deuda; y de nuestra autoridad federal, nada.

Y refiriéndonos a las exitosas economías del orbe, que tienen papel importante para sacar al mundo de la crisis --ante el mal manejo de las economías de EE.UU., Europa y Asia Cercana-- un distinguido economista mexicano lamentaba: “A los BRIC, países en los que el mundo ha puesto sus esperanzas (Brasil, Rusia, India, China) les hace falta la letra M de México.”

Y falta México porque la autoridad rechazó seguir los ejemplos de Brasil y otros, o los ejemplos exitosos de nuestra propia historia económica, que nos dio altos ritmos de crecimiento y avance económico en el medio siglo entre 1932 y 1982.

La razón es totalmente ideológica: decidió apegarse a los lineamientos del “Consenso de Washington”, que recomiendan que los países sigan una política neoliberal, misma que se opone a la intervención del Estado en la economía.

Lo más asombroso es que el propio Estados Unidos decidió, hace tres años, al entrar el gobierno de Obama, seguir políticas de estado muy audaces, promotoras de crecimiento, similares a las de Brasil y diseñadas para luchar contra los efectos de la crisis.

Y todo apunta a que están teniendo éxito. Mientras tanto: Nosotros --pasivos, en espera a que “el mercado” decida actuar-- nomás mirando. . .

JESÚS ALBERTO CANO VÉLEZ
Presidente de El Colegio Nacional de Economistas

lunes, 5 de marzo de 2012

Falsas soluciones


¿Será posible que una solución que parece perfecta en concepto no sea más que una quimera? Einstein afirmó que "no podemos resolver un problema empleando la misma manera de pensar que se usó para crear el problema". Me parece que en las discusiones sobre cómo enfrentar al narco y al crimen organizado hemos caído en el terreno de las soluciones que parecen perfectas, excepto que ignoran el contexto en el que los problemas existen.

La legalización de las drogas resuelve todos los problemas y lo hace de una manera elegante. Con un acto legislativo se elimina la violencia, se legaliza un negocio que hoy es ilegal y, si tenemos suerte, hasta se eleva la recaudación fiscal. Por sobre todas las cosas, la noción de legalizar permite imaginar un mundo más tranquilo, menos violento y más amable. Imposible combatir tantas virtudes.

El problema, como hubiera dicho Einstein, es que la legalización constituye una forma lineal de pensar: ignora la realidad concreta en que ocurre el fenómeno. Más que nada, ignora las condiciones que serían necesarias para que la legalización pudiera funcionar.

Yo veo dos problemas centrales con la propuesta de legalización: el primero se refiere a la naturaleza del mercado de las drogas; el segundo, a nuestra realidad objetiva. Respecto a lo primero, el mercado relevante no es el mexicano sino el estadounidense. Para que la legalización tuviera la posibilidad de surtir el efecto deseado, serían los americanos quienes tendrían que legalizar, pues ese es el mercado que cuenta por tamaño y dinámica regional. Aún así, no es obvio que la legalización como hoy se discute tuviera posibilidad de rendir el resultado que se anticipa, pues la mayoría de quienes propugnan por ella se limitan a la mariguana, es decir, no incluyen otras drogas como la cocaína y las metanfetaminas, que son la parte gruesa del negocio que se relaciona con México.

El otro tema es el verdaderamente relevante: nuestro problema no es de drogas sino de falta de Estado. Antes de que la violencia creciera a los niveles actuales, el problema principal no era de narcos sino de crimen organizado (que incluía desde secuestro hasta robo de coches y piratería). El gobierno, a todos los niveles, ha sido incapaz de contenerlo o someterlo. El narco no hizo sino complicar y hacer mucho más grande el reto. Nuestro problema es de falta de capacidad policíaca y judicial. El Estado se quedó chico frente al problema de la seguridad pública.

México nunca ha tenido un sistema policíaco y judicial profesional. Lo que sí tuvo, en buena parte del siglo XX, fue un sistema político autoritario que todo lo controlaba, incluyendo a la criminalidad. En lugar de construir un país moderno, el sistema priista construyó un sistema autoritario que empataba los retos de su tiempo y le confirió al país la estabilidad necesaria para lograr el crecimiento de la economía y la consolidación de una incipiente clase media. No fueron logros menores si comparamos al México de los cuarenta o cincuenta con otras naciones, pero tampoco constituyó la fundación de un país moderno.

Algunos recordarán Los Supermachos, historieta que reflejaba esa época. El jefe de la policía y el presidente municipal eran personajes campechanos que resolvían los problemas como la vida les había enseñado. Nadie podía acusarlos de ser poco creativos, pero su habilidad se derivaba de la experiencia, no de la existencia de un aparato profesional. Era un mundo rústico y primitivo. Así, exactamente así, era la policía y el poder judicial. No tanto ha cambiado...

Cuando los problemas eran locales y menores, el aparato estatal resultaba adecuado y suficiente para lidiar con ellos. Como con Los Supermachos, no es que hubiera una capacidad moderna y ampliamente desarrollada; más bien, ésta era la suficiente para mantener la paz en el país. No era un Estado moderno, sólo uno que funcionaba para lo mínimo requerido.

La gradual erosión del sistema de control político y la eventual derrota del PRI en la presidencia acabaron con la era de administración del crimen y, en una fatídica coincidencia, nos pusieron directamente frente a un conjunto de desafíos -el crimen organizado- para los cuales el país jamás se preparó y, es necesario decirlo, todavía ni siquiera comienza a prepararse. Esto no es de culpas sino de enfrentar la realidad.

El crecimiento de la criminalidad y del narco ocurrió por circunstancias diversas, pero fundamentalmente ajenas a la dinámica interna del país. El crimen organizado fue una respuesta a la demanda reprimida de bienes, en gran medida por parte de las clases medias emergentes, que demandaban satisfactores como los que consumían los más pudientes pero sin la capacidad adquisitiva de estos. El crimen organizado, de escala transnacional, empató esa demanda primero con el robo de automóviles y autopartes y luego con productos como dvds y cds, principalmente de origen chino.

El crecimiento del narco respondió en buena medida a cambios ocurridos en otras latitudes: la estructura del mercado estadounidense; el éxito del gobierno colombiano en retomar el control de su país; y el cierre que lograron los americanos sobre las rutas caribeñas. Estos tres factores concentraron al narco en México, consolidaron a las mafias mexicanas en el negocio y se convirtieron en un factor de brutal trascendencia en el territorio nacional. A esto vino a sumarse el endurecimiento de la frontera norte luego de septiembre 11, con lo que, súbitamente, el fenómeno adquirió características cada vez más territoriales y menos estrictamente logísticas.

El punto de fondo es que el gobierno no tenía instrumentos ni capacidades para responder ante estos retos. De pronto, a partir del inicio de los noventa, el país comenzó a vivir cambios profundos en su estructura de seguridad que resultaron fatídicos. Primero, un sistema de seguridad primitivo e incompetente, totalmente politizado; segundo, la erosión de los controles tradicionales; y, para colmar el plato, el rápido crecimiento de organizaciones criminales con poderío económico, armamento y disposición a usarlos a cualquier precio.

Legalizar (o "regular") sería una respuesta concebible en un país que cuenta con estructuras policíacas y judiciales fuertes y capaces de establecer y hacer cumplir las reglas. Eso es lo que nos urge a nosotros y ese debe ser el asunto al que se aboque el gobierno en cuerpo y alma. Mientras eso no ocurra, la idea de legalizar continuará limitada a un tema de café, sin ningún viso de realidad. El problema de México es de ausencia de capacidad de Estado: la inseguridad y la violencia son consecuencia de esa carencia, no su causa.

Dr. Luis Rubio.

domingo, 4 de marzo de 2012

Izquierda: ausente que no llega


La izquierda electoral –básicamente el PRD– adolece estructuralmente de una falla: su ausencia en buena parte de la región norte del país. Estados como Chihuahua, Durango, Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas, por poner sólo cinco ejemplos, reportan una presencia extremadamente débil y siempre en caída libre. Se menciona al interior del partido de manera recurrente el problema, se deplora la ausencia de planes estratégicos para crecer pero no se hace absolutamente nada sustancial para enmendar, ponerse en ruta de resolver esta deficiencia que de nueva cuenta golpeará, y fuerte, en la elección presidencial de julio de 2012.

Desde luego se trata de una crisis de mayores dimensiones en la que se traslapan la ausencia de definiciones programáticas, compromiso con la democracia y la legalidad, carencia de deliberación interna, incapacidad para generar liderazgos formales y reales con reconocimiento profundo, empleomanía que se ha convertido en plaga y caciquismos propios de las corrientes que amenaza con convertir esta institución en un absoluto fracaso. La crítica está muerta. Añádase que el propio partido desprecia y tolera la indisciplina, que permite que sus líderes trabajen para otros partidos, articulen movimientos que deterioran el desarrollo organizacional y que los antiguos salinistas, hoy rehabilitados artificialmente, tengan una presencia e influencia que impide que muchos perredistas se sientan genuinamente representados. Estos fenómenos que en diversas magnitudes están presentes a lo largo y ancho de la república, hacen del norte del país zona de desastre y así es previsible que el gran boquete electoral en la región septentrional contribuya a la derrota electoral de la izquierda.

Mi intención en esta entrega es ver este fenómeno desde el balcón chihuahuense. La experiencia de los primeros años del PRD nos habla claramente de las posibilidades que tiene la izquierda para desarrollarse, para arraigarse apoyándose en las viejas tradiciones liberales del propio Estado –hoy adormecidas–, en la aparentemente vieja escuela de la deliberación de los problemas para el diseño de líneas de acción impregnadas del matiz local, la vinculación con los movimientos sociales que surgen fuera de las confines del partido pero desembocan en él, el indispensable trabajo voluntario de los militantes que ha sido suplantado, produciendo esterilidad, por una costra de burócratas que aparte de estar en la indolencia consumen una nómina cuyos fondos bien empleados redituarían muchos frutos. ¿Se ha preguntado por qué los líderes del PRD en Chihuahua salen las más de las veces a la escena pública para adular a los gobernantes? ¿Por qué sus representantes actuales en los congresos, local y federal, brillan sólo por su ausencia, o sólo pasan lista de presentes en los actos del gobernador? ¿Por qué no tiene precandidatos o candidatos sólidos por su capacidad de articular propuestas y con presencia ciudadana? Cuando usted conteste a estas interrogantes puede encontrar como respuesta la idea de que tiene ante sí una izquierda que no es, que no ha sido y que además no quiere ser.

Así las cosas, es previsible que tendrá una magra votación que ni soñando incrementarán el candidato presidencial de la izquierda y su imperceptible MORENA.

Revela una personalidad dividida, una especie de esquizofrenia política que este partido lleve el nombre de la revolución democrática como marca distintiva y sus miembros carezcan en términos absolutos de la capacidad de elegir a sus dirigentes y a sus candidatos. La militancia de este partido carece de derechos en términos reales. La vieja idea de que un partido revolucionario de izquierda prefigura la sociedad a la que aspira, de aplicarse sólo anunciaría la dictadura de una casta cupular que manda y se impone sin posibilidad alguna de escuchar el sentir de los de abajo, de los que siguen creyendo que hay que transformar a la nación, pero ni siquiera se les permite transformar a su propio partido. Nuestros futuros candidatos a diputados y senadores, ¿con qué cara podrán cuestionar la selección interna de Peña Nieto o Patricio Martínez, si ellos mismos son producto del aborrecible dedazo? ¿Podrán hablar del “cochinero” del PAN local, haciendo la apología de que a ellos los eligieron los notables en una pequeña oficina en el DF? ¿Alguien les creerá que quieren la democracia para México y serán inmunes al reproche generalizado de que son simplemente una excrecencia partidocrática?

Esta izquierda da vueltas y vueltas sin moverse del mismo sitio, el estancamiento debe entenderse aquí como retroceso. Si aún teniendo la casa partidaria en orden, no se libra de tener que remar a contracorriente, menos se propicia el desarrollo cuando no se tiene la capacidad para vertebrar un gran bloque que desafíe en términos reales el poder de la derecha de dos caras.

Reciente encuesta arroja que en el norte del país, abordado como temática inicial, esta izquierda tiene una presencia del 9 por ciento, y otros indicadores nacionales son aún más preocupantes: no tiene la adhesión de los jóvenes entre 18 y 35 años; gana presencia entre los adultos de 54 años y más, pero no está a la cabeza de ellos; tampoco encabeza a las personas de mayor escolaridad. Paradójicamente los desempleados estarían optando por el partido en el gobierno. Y en el ámbito religioso no es opción entre los católicos, testigos de Jehová, ni entre los no creyentes, a excepción de los cristianos que probablemente ven en la agresión al Estado laico un motivo para simpatizar por la izquierda. Los que tienen acceso a internet no están a la izquierda, y los que no tienen... tampoco; ni los solteros, ni los casados, ni los divorciados, ni los felices, ni los infelices. Se dirá que la encuesta está “cuchareada”, lo que se quiera en ese tenor. Pero pienso es mejor, ante la ausencia de un intelectual colectivo, como sería un partido de izquierda que nutriera de información dura, atenerse a estos sondeos que al simple feeling de los jefes partidarios.

Hace falta un golpe de timón, lo requiere la izquierda para reconstruirse, pero más lo requiere un país colapsado, que en lugar de estar discutiendo en este momento los frutos de la futura elección, se preocupa por la vulnerabilidad que nos pone en el grave riesgo de que el crimen organizado, el narcotráfico, la violencia y la impunidad, se levanten fortalecidas con la penetración del proceso mismo, como lo han advertido observadores internacionales. Estos factores colocan a la república ante un precipicio que ya orilló al mismo imperio a mandar a su vicepresidente Joe Biden a tener un encuentro con los candidatos para garantizarles el respeto a la voluntad popular a expresarse el primer domingo de julio. Nunca un embajador de ese tamaño ha ido a ningún país a garantizar el triunfo de la izquierda. Obviamente que la circunstancia de ahora, desde el sitio de la izquierda, ya no es la arrogancia del pasado, la del provincianismo, ni la que se sostiene con un gran preconsenso electoral. Ojalá y la izquierda comprenda que lo único que no se puede recuperar es el tiempo.

Algunos pensarán que no ayudo a la causa. Sólo les recuerdo que no me causa ningún gusto decir esto, pero me provoca mayor malestar callarlo. Por modesta que sea la denuncia se alimenta de la divisa de un poeta que despreció todas las heridas que traía en su cuerpo por las batallas que no emprendió. El fraude político hay que señalarlo esté donde esté. La razón de orden político y moral para pensar así, al menos para mí, está muy clara: nunca como ahora hace falta la izquierda en el país, de tal manera que es deplorable que la misma se ponga en vigilia cuando hay carne, pues para nadie es desconocida cualquiera de estas dos tragedias nacionales: la continuación de la derecha en el poder, con todo y su despreciable “guerra”, o la restauración viejo partido de Estado que por sí sola nos tendría que hacer pensar que el proceso transicional tan largo que hemos tenido no logró entrar a su etapa de consolidación que en este momento debiera ser absolutamente palpable y por cuya responsabilidad le toca una factura grande a esta izquierda fallida.

Jaime GARCÍA CHÁVEZ 


jueves, 1 de marzo de 2012

L A EUROZONA ENTRÓ EN RECESIÓN LA SEMANA PASADA


Como se temía, la semana pasada la Eurozona entró en declive, con cinco países en recesión por sufrir dos trimestres consecutivos de caídas en su actividad económica, de -0.3% en su PIB; entre ellos figuraron: Italia, Holanda, Bélgica, Grecia y Portugal, mientras que otros ?Alemania y España? registraron reducciones, también de -0.3% en diciembre, situándose en el mismo camino recesivo. 

Todos los gobiernos del ?viejo Continente? siguieron políticas similares, de contracción en el gasto, particularmente del sector público, mismos que se habían elevado en demasía. 

Por su parte, Estados Unidos tuvo una economía que fue ganando fuerza, en respuesta a la actuación decidida de su banco central ?la Reserva Federal? y de una política fiscal claramente expansionaria. Ambas acciones gubernamentales contracíclicas indujeron un PIB creciente y una reducción en la tasa de desempleo. 

Mientras que el gobierno de México, fiel creyente en la religión neoliberal, opuesto a la acción gubernamental en materia económica, registró crecimientos anuales de 1.53% durante los primeros cinco años de Felipe Calderón y 1.55% en promedio, en igual período del gobierno de Vicente Fox. 

A la vez y en direcciones similares, bajo el liderazgo de Alemania, los demás países de la región estuvieron instrumentando reformas y políticas que redujeran el gasto interno, y con ello la demanda agregada. Tanto España como Italia, Portugal y Grecia fortalecieron dichas acciones. 

Aparte de Grecia, quizás Italia fue el que aplicó la mayor energía. Canceló los Juegos Olímpicos originalmente programados a celebrarse en Roma el 2020, y determinó la reducción de las fuerzas armadas de 183 mil militares y 30 mil civiles para que fueran 43 mil menos, o sea un recorte de 20% en el personal castrense. También determinó un recorte en gastos, como la reducción de compras de aviones de combate F-35 de 131 a 90; y en los próximos cinco años el Ejército tendrá que adelgazar su gasto un 30%. 

Adicionalmente, el gobierno de Mario Monti redujo los ingresos de pensionistas y trabajadores, además que recortó los privilegios históricos de los gremios más influyentes, como los notarios y los taxistas. Y también comunicó a la Comisión Europea que tiene previsto recortar los privilegios que disfruta la Iglesia en el impuesto de bienes inmuebles. Ahora tendrá que pagar a Hacienda cuando utilice sus inmuebles para actividades comerciales. 

El impacto ha sido tal, que muchos italianos se preguntan cuánto irá a durar el Primer Ministro. Los políticos callan y los sindicatos parecen anestesiados. Y la prensa reporta que las calles están en calma. 

Mientras, recientemente en Estrasburgo, ante la Eurocámara, el primer ministro Monti dijo: ?estamos llevando a Italia fuera de la zona de sombra. Italia ya no es una fuente de contagio.? y continuó: ?Los sacrificios que le hemos pedido a los Italianos no fueron impuestos por Europa, pero sí necesarios para la mejora de la vida económica, social y civil de los italianos y en defensa de los intereses de nuestros hijos. 

Mientras tanto, el ex primer ministro Silvio Berlusconi se sigue defendiendo de acusaciones de cohecho y fraude fiscal en la compraventa de derechos para las cadenas de Mediaset, su grupo televisivo. 

Nosotros podemos derivar dos claras lecciones para México del caso italiano: La primera es que la responsabilidad del Estado de regular la economía para el bien de los mexicanos no debe ser declinable, porque claramente la economía no se regula sola, cuando se trata de generar empleos y propiciar justicia para todos; y la Segunda: que la corrupción es un grave lastre para el buen funcionamiento de la economía nacional. 

Hasta El País capitalista del mundo, nuestro vecino, lo supo entender. 

Jesús Alberto Cano Vélez 
Presidente de el Colegio Nacional de Economistas