Es indignante que en México sigan
existiendo gobiernos ricos mientras que el pueblo padece las más terribles condiciones de pobreza e incluso de miseria
para más del 30 por ciento de la total de la población.
El país entero vive una crisis
económica, de seguridad y hasta de valores, y los gobiernos siguen operando con
los mismos funcionarios, la mayoría de ellos personajes mediocres que no tienen el talento ni el
interés por buscar alternativas de solución a lo que se vive – lo demuestran
con el tiempo que tienen al frente de una oficina y los nulos resultados que
muestran-.
Muchos de estos funcionarios
están inmiscuidos en temas de corrupción, difícil de comprobar sí, y lo más lamentable es que cuando existen los
elementos probatorios necesarios para incriminarlos, inician los acuerdos por debajo de la mesa “ahí en
lo oscurito” ese sitio donde la
suciedad se puede ocultar con facilidad y el resultado es que todo queda en
nada, y los únicos que perdemos somos los ciudadanos.
El problema al hablar de
gobiernos ricos, no radica en los altos sueldos que tienen los funcionarios,
sino en lo poco efectivos que son en el desempeño de sus funciones, la poca
capacidad de innovación en políticas que se traduzcan en acciones que permitan
un paso a la vez, ir caminando hacia a delante construyendo año con año el
progreso de millones de familias mexicanas.
Se ha presentado la ley de
ingresos para el ejercicio fiscal del año 2012, esta ley contempla como agravio
para más de 50 millones de mexicanos el que la gasolina seguirá en aumento mes
con mes, eso no es raro en nuestro país, lo raro es que siendo un país
productor de petróleo, sigamos consumiendo gasolinas producidas en otro país y
que lo peor, nos sigan queriendo vender la idea de que PEMEX, es una empresa de
los mexicanos, como si eso nos trajera beneficios, al contrario, al subir los
energéticos, se incrementa el precio de los fletes o el cobro por trasladar las
mercancías, lo que se refleja finalmente en el precio del producto al
consumidor .
Otro gravísimo agravio es la
cantidad de recursos públicos que se destinará al I.F.E., con todo y su
mutilación de consejeros, este instituto presento al congreso un presupuesto
cercano a los 15 mil millones de pesos! ¡Tan solo las elecciones del 2012 se prevé
que costaran 4 mil 900 millones de pesos!
¿Cuántas escuelas se pueden
remodelar o construir con esa cantidad?, ¿cuántos salarios se pueden mejorar?
¿Cuántas becas mas se pueden dar? Cuantos empleos se pueden generar invirtiendo
ese dinero en algo que valga la pena?
Algo no está funcionando bien en
este país desde su fundación, y no es el
PRI, no es el PRD, no es PAN, no es en sí, todo el sistema político el que ha
fallado. México arrastra un grave problema de ignorancia y de una educación de
baja calidad desde la época colonial, México es un país hundido en tradiciones,
en supersteria, en fanatismo, en idolatría.
En México esperamos la llegada de
un “mesías” que provenga de una cuna humilde, que nos entienda a la mayoría de
los mexicanos, porque nos identificamos con ese tipo de estereotipos políticos
y necesitamos tener ejemplos en casos de “éxito” entre la personas que nos
rodean, sin ponernos a pensar que nosotros mismos muchas veces somos esos
“casos de éxito”, esperamos que un
“súper político” rescate al país del desastroso camino que llevamos y de los ciclos de
violencia, pobreza y crisis que vivimos repetidamente.
Cuánto tiempo más va a pasar para
que entendamos que si no nos levantamos a luchar todos juntos por el país que
queremos, seguiremos siendo los promotores de Pueblos Pobres, para Gobiernos
Ricos.

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