lunes, 10 de octubre de 2011

El Divorcio Político en México


La Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, establece en su artículo 49, que para el ejercicio del poder público, este se dividirá en tres entidades, a la letra versa así: 

            Articulo 49. El supremo poder de la federación se divide para su ejercicio en Legislativo, Ejecutivo y Judicial. 

Estamos a escasos 6 años de que nuestra carta magna celebre su primer centenario de vida, evento que sucederá en el 5 de febrero del año 2017 y es una verdadera tristeza ver como este país no logra integrase como nación, con una verdadera identidad nacional. Porque, sí nos sentimos muy mexicanos cuando juega la selección de futbol, cuando se hacen los puentes laborales con motivo de fiestas nacionales, pero a la hora de ir todos juntos en un mismo rumbo, los norteños no queremos saber nada del sur, los del centro sienten que son los que mueven al país y la gente del sur no logran verse como mexicanos y siguen siendo mas parte de sus etnias que integrantes de un país.

Hace días tuve la fortuna de recibir retroalimentación a uno de los artículos que escribí titulado “La Crisis que Viene”, ahí uno de los lectores me decía que no confía en la clase política, que ellos no tienen la solución del país.

Y saben qué?  Estoy completamente de acuerdo con el lector.

La clase política de nuestro país tiene secuestrado el poder que debería residir en los ciudadanos, (en el pueblo como dice la doctrina de las teorías del estado y el derecho constitucional), y lo han secuestrado para servirse a sus propios intereses no para el desarrollo nacional.

¿Pero el problema no es que lo hayan secuestrado, sino, ¿quien permitió que lo secuestraran para ellos mismos?

Nosotros los ciudadanos, nuestra pasividad, nuestra indolencia, nuestra pereza, nuestra indiferencia, nuestra ignorancia.

Insisto, hemos dejado en manos de políticos y de sus ambiciones personales, nuestras políticas de educación,  nuestros negocios, nuestras familias, nuestro patrimonio, nuestras vidas…

Creemos que con el hecho de decir que somos Panistas, Perredistas, Priistas, Verde Ecologistas, o Elbistas, perdón Neo Aliancistas, etc, con eso cumplimos con nuestras conciencias y con nuestro deber ciudadano de participar con el último y más insignificante de los ingredientes para construir ciudadanía y una nación, el voto.

Muchos son los comentarios que un servidor recibe de ustedes amables lectores, quejándose de la actuación de la clase política, pero ninguno en sentido de despertar la conciencia propia y decidir participar activamente en la institución política con la que simpatizan, la queja por sí sola no resuelve nada.

Los ciudadanos debemos tomar los institutos políticos y ser factores de decisión a la hora de elegir candidatos y ya instalados en el poder, diseñar políticas públicas que atiendan y representen a los intereses colectivos de los ciudadanos, poner indicadores de efectividad laboral y, funcionario o servidor público  que no las cumpla, se va de su puesto.

Es triste ver como la clase política en México ni atiende, ni entiende que su compromiso no es para con su jefe el presidente, gobernador o alcalde, su compromiso es para con los ciudadanos y con ellos mismos porque ellos también son pueblo, es lamentable ver como las instituciones a casi cien años de creadas, no encuentran su razón de ser, ni son manejadas como debieran serlo.

Es cierto que en México tenemos un Presidente de la República que no sabe qué hacer con el país, que fue de descalabro en descalabro, inicio siendo el presidente del empleo y en su primer año perdió cientos de miles, se paso a ser el presidente de la reforma educativa y bastó un paro en el Estado de Morelos de unos cuantos pseudo maestros chancludos, de esos que ni el gis conocen, para que se frenara ese proyecto, de ahí se fue a ser el presidente de la inseguridad y de la “guerrita” que lo único que ha dejado es caos y terror en México, ahora es el presidente guía de turistas, nomas falta que lo veamos en Acapulco moviéndole la panza a los “spring breakers”.

Pero sucede esto porque tenemos un Congreso dormido, apático, permisivo y autodestructivo hacia la nación, una Cámara de Diputados y Senadores que teniendo las herramientas para detener, encausar o reorientar programas, presupuestos o políticas públicas, no lo hacen. Tenemos en él mucha gente ignorante, floja, haragana, con una reputación o fama publica muy cuestionable, y eso sería secundario siempre y cuando dieran resultados, pero no, solo sirven para cobrar y para votar en función a lo que les ordena quien los empujo a llegar ahí, no en función de un crecimiento de país.

Vuelvo y repito, solo porque los ciudadanos hemos abandonado a los partidos políticos y son ellos en nuestro sistema político los únicos que pueden postular a nuestros “representantes populares”.

Tenemos un divorcio tal entre la clase política y la sociedad, que vivimos en 2 Méxicos distintos  dentro de un mismo territorio nacional, ambas partes. Tenemos una clase política tan inmadura que a 200 años de fundación de este país, no hemos salido de la pubertad política.

Edgar CHÁVEZ TARRÍO.

2 comentarios:

moria dijo...

"Me da asco mi salario". No pude evitar acordárme de esa frase. Por qué será? -.-

Edgar Chavez Tarrio dijo...

Ya se de donde viene esa bonita frase, y así es hay un senador que ha expresado esa singular frasesita, pero no dejo de cobrar !!!