miércoles, 19 de octubre de 2011

¿Criminales de Guerra?





Al enterarse del inicio del procedimiento que lo llevaría, en su caso, a la silla de los acusados ante la Corte Penal Internacional (CPI), el todavía presidente de México y Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas, Felipe Caderón, continuó con sus mismas declaraciones de siempre a favor de su alienada y alienante “guerra” supuestamente contra el narcotráfico y el crimen organizado. 

Se habían tardado los acusadores, pero ya llegó la hora. Miles de “abajofirmantes” promoverán a Calderón y quienes resulten responsables, como criminales de guerra y por delitos de lesa humanidad. 

Con esa iniciativa, la CPI podría, en su caso, tardarse 5, 10 ó 20 años para emitir una sentencia, pero sea cual sea ésta, Calderón jamás podrá quitar la imagen de genocidio, exterminio, holocausto y crímenes de odio que imprimió con sello de sangre y muerte a su gobierno.
Quienes serán sometidos a juicio como responsables de la “guerra” mexicana, enfrentarán también el juicio de la historia, que puede ser tan terrible como los actos y omisiones: criminales entre criminales serán por los siglos de los siglos… 

El Presidente Calderón, en este lustro, no ha entendido o querido entender la filosofía política del dolor evitable, tan cara a su partido, y el humanismo político, que debiera ser su ideología; no ha querido entender las voces que se opusieron desde el principio a su “guerra” –aunque ahora intente en vano cambiarle de nombre– que ha resultado perversa y sin destino. 

El Presidente Calderón ahora tendrá que afrontar las consecuencias de sus actos y sus omisiones, ante la CPI. Sabrá, entonces, que en las repúblicas, en los regímenes federalistas, en las democracias son tan inaceptables como punibles las acciones de los nuevos atilas, calígulas, nerones o pirros... o quienes han sido denunciados ante la CPI por crímenes de guerra o de lesa humanidad durante los siglos XX y XXI.

Por eso es bienvenida la noticia de que diversos académicos, intelectuales, abogados, periodistas y defensores de derechos humanos interpondrán la denuncia ante la CPI de La Haya contra el Presidente Felipe Calderón, así como altos mandos militares y narcotraficantes por su presunta responsabilidad en la comisión de crímenes de guerra y de lesa humanidad. 

Entre los promotores de la denuncia figuran Epigmenio Ibarra (presidente de Argos Comunicación), John M. Ackerman, del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la Universidad Nacional Autónoma de México, y Edgardo Buscaglia, abogado e investigador de la Organización de las Naciones Unidas. 

De acuerdo con los denunciantes “México vive un estado de emergencia y atraviesa por la crisis humanitaria más dramática de su historia reciente que ha dejado ya más de 50 mil muertos, 230 mil desplazados, 10 mil desaparecidos y mil 300 jóvenes y niños asesinados”. 

Existe también una constante violación a los derechos humanos de la población civil, en particular de los grupos más vulnerables como las mujeres y los migrantes quienes constantemente son victimizados por las autoridades y el crimen organizado. 

Frente a la imposibilidad de buscar justicia a nivel nacional, el juicio internacional de presentará al fiscal de la CPI, Luis Moreno Ocampo, iniciando con la solicitud formal para que se realice la investigación sobre la situación prevaleciente en México. 

El juicio penal internacional se enfila en contra de Felipe Calderón, Joaquín Guzmán Loera, Genaro García Luna, Guillermo Galván Galván, Francisco Sáynez Mendoza y demás autoridades, militares y presuntos narcotraficantes responsables de crímenes de guerra en México. 

La denuncia se refiere al inicio de la “guerra” contra el narcotráfico, declarada por Felipe Calderón desde el 11 de diciembre de 2006 “que ha resultado en la muerte de más de 40,000 seres humanos en los últimos 4 años”. 

Denuncia que para ello, la Presidencia de la República se ha valido de las fuerzas policiacas, el Ejército y Marina mexicanas, y de tácticas como las desapariciones forzadas o involuntarias, entre otras. 

Los acusadores señalan que “aún en las guerras existen límites y en ésta se han rebasado de forma catastrófica”, al referirse a los civiles, incluyendo niños, completamente ajenos al conflicto, asesinados o torturados impunemente por el Ejército o los sicarios. El conflicto se caracteriza por la rampante impunidad, pues no existe sanción para los soldados, sicarios o los superiores que ordenan estos crímenes y posteriormente encubren a los culpables. 

Apoyemos, pues, la denuncia penal internacional contra el Presidente y Comandante Calderón y sus cómplices del gobierno o el crimen... Para que la guerra no siga lastimando más a los mexicanos, a los chihuahuenses, a los juarenses. Recordemos la frase que acuñaron estos criminales y apliquémosla: para que la guerra no llegue a tus hijos... 

Reiteremos que las repúblicas, los regímenes federalistas, las democracias de nuestro tiempo no deberían soportar atilas, calígulas, nerones, pirros, hitleres o pinochetes ... ¡Hasta siempre!

Por: Francisco Rodríguez Pérez

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