En
las últimas elecciones a nivel mundial se ha venido dando una tendencia de reconversión
en aquellas naciones donde algún día los partidos de izquierda representaron la
opción en la que los ciudadanos confiaban para salir adelante y ver cumplidos
sus anhelos.
El
irresponsable manejo de los presupuestos y los grandes subsidios manejados por
estos gobiernos para crear clientelas políticas, han llevado a naciones como
España y Argentina a sumirse en una de las más graves crisis que hoy en día
amenazan a sus ciudadanos y en el futuro cercano están Venezuela y Bolivia.
El
caso de la Argentina y sus subsidios en transporte, los apoyos alimentarios del
gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, han venido cobrando una factura muy
elevada y aquello por lo que un día los argentinos eligieron a su actual
presidenta, hoy los tiene al límite de la desesperación y pisando un terreno blando
e incierto que se hunde junto con los insostenibles beneficios que recibían de
este gobierno populista.
En
el caso de España, los ibéricos decidieron poner fin a más de 30 años de
gobiernos de centro izquierda eligiendo este año a un gobierno de derecha, ante
la más increíble crisis económica de esta nación, desde su regreso a la
democracia.
Grecia,
la nación que tiene de cabeza a la economía mundial ante su crisis económica
derivada de su enorme déficit fiscal, ha dicho que no, a un gobierno de
izquierda en los pasados comicios electorales celebrados el domingo 17de junio,
mientras que el mundo entero festejaba el día del padre, los helénicos le daban
en su progenitora a Venizelos, el candidato de izquierda.
Grecia,
un país donde casi el 28% de su población vive bajo el umbral de la pobreza ha
rechazado las irresponsables ofertas de un populista candidato que lo único que
le falto prometer, era repartir el presupuesto del gobierno entre sus
ciudadanos, como aquí de manera irracional, lo ha hecho López Obrador.
En
México, poco más del 50% de la población vive en los márgenes de la pobreza,
los gobiernos neoliberales han sido incapaces de resolver estos problemas, pero
las estadísticas son claras, si estos gobiernos no pudieron abatir las cifras,
menos lo hizo el gobierno López Obradorista en el Distrito Federal, que durante
sus 5 años de gobierno registro los más bajos niveles de empleabilidad en el país,
el rezago de la pobreza en el D.F. cuando López fue jefe de gobierno, tiene las
cifras más estancadas de lo que va del milenio y cuando Andrés Manuel habla de
su buen papel en materia de seguridad pública durante su mandato en la capital
del país, les recuerdo la marcha ciudadana más numerosa que se registre en la
historia de este a la que acudieron más de un millón de personas vestidas de
blanco reclamando seguridad y justicia en el 2004, a la que el propio AMLO descalificó y quiso
minimizar, llamándolos “…son puros pirrurris” (término despectivo que refiere a
los hijos de ricos).
No
hay nada en la vida de este agitador, tramposo, descalificador y hambriento del
poder llamado Andrés Manuel, que me haga
ver que es la persona que sentará las bases para aspirar a un México mejor, el
mundo entero nos grita hoy en día que los gobiernos que representan sujetos
como AMLO están fracasando y han llevado a la pobreza a más personas.
Tenemos
la oportunidad de aprender de las experiencias de otros países, pero ya lo
menciona el sabio dicho mexicano, “nadie escarmienta en pellejo ajeno”.
Edgar Chávez Tarrío.

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