Comerciantes, prestadores de servicios, familias y la ciudadanía en general estamos expuestos a que un día un vivales, llegue a nuestro negocio, aborde un taxi o camión de pasajeros de ruta local o foránea, de un tracto camión que traslada mercancías, en nuestras casas o simplemente marque a nuestro teléfono con la finalidad de extorsionarnos.
Lo menos malo de este negro panorama que esbozo, es que la extorsión casi siempre se trata de una simple llamada o de un desventurado encuentro con un tipejo que se le ocurrió que ese día podía conseguir fácilmente el dinero para sus “necesidades”. Lo lamentable de este planteamiento es, que cada día se convierte en una realidad las amenazas si no se cumple con las demandas de estos delincuentes.
Casos hay muchos, documentados muy pocos, resultados casi nulos en comparación con lo que la ciudadanía demanda, negocios cerrados, rutas de camión suspendidas, servicio de taxis en paro como protesta, familias separadas, una sociedad confundida entre el mito y la terrible realidad que vivimos…
Me voy a permitir recuperar un mensaje escrito en una red social por un usuario de quien no mencionare su nombre por no haberle pedido autorización previa. - Anoche jugamos con el chamaco a "lluvia de pelotas", su nuevo juego favorito. Mientras afuera se escuchaba lluvia de balas. Triste…-
Se habla de más de 200 mil desplazados en menos de 5 años, 50 mil muertos, más de 15 mil desaparecidos y parecemos no encontrar la punta de la complicada madeja de este sin numero de atrocidades que la delincuencia ha hecho en el país, con la negligente colaboración de las autoridades.
Los ciudadanos estamos obligados a contribuir con el estado mexicano para que tengamos un desarrollo que nos permita vivir plenamente nuestros derechos de libre tránsito, de una vivienda digna, de una educación de calidad y gratuita en el nivel básico, de desarrollar una actividad profesional o económica licita que nos permita crecer en aspiraciones como individuos y que nos permita mejores niveles de bien estar, de acceso a una justicia pronta y expedita, de que la autoridad nos proporcione seguridad publica… ah bonitos conceptos!!!
El Estado Mexicano, por su parte está obligado a proporcionarnos lo anteriormente descrito y a desarrollar la infraestructura necesaria para poder cumplir con su misión, pero…
Este documento no es un llamado a la sublevación social, que sería lo último que nos faltara, es un llamado a la conciencia y a la congruencia de las Autoridades a nivel Federal para qué por una única ocasión en estos 5 años de desastre nacional, se pongan a pensar que su actuación no está cumpliendo con la relación contractual “ciudadanos – gobierno”.
Pedirles a los comerciantes y a los profesionistas que sigan pagando impuestos como si nada pasara, como si la autoridad cumpliera a cabalidad con su función, es simplemente una burla.
Subastemos la seguridad pública al mejor postor, a quien si tiene inteligencia, a los que si saben quiénes son los enemigos y los quitan de la calle, a quienes tienen armas para enfrentar, no se diga entre ellos, sino desafiar al Estado Mexicano con gran éxito, a quienes hoy en día ejercen el poder real, a quienes sí se les paga ese nuevo impuesto llamado cuota, sí te brindan protección, ¿saben a quién me refiero? Están pensando en lo mismo que yo…
Y de paso subastemos también al poder ejecutivo, al legislativo que no se representa ni a sí mismo, al órgano electoral del que ya se apoderaron los partidos y nos lo robaron a los ciudadanos, y al poder judicial que interpreta las leyes y crea jurisprudencia de acuerdo a como haya amanecido el índice de precios y cotizaciones de la bolsa de valores.
Edgar CHÁVEZ TARRÍO.

No hay comentarios:
Publicar un comentario