En el ocaso
de una administración plagada de errores y desaciertos, Felipe Calderón, deja
como lo he señalado en diversas ocasiones, un país convulsionado con diversos
frentes que, innecesariamente, retrasaran la pacificación de nuestro país en el
corto plazo.
El producto
de una administración fallida como la era calrderonista en nuestro país, deja
como resultado, una grave crisis económica, y una alarmante crisis social,
producto de las desastrosas políticas de combate a la delincuencia, con un
estado mexicano falto de preparación en sus corporaciones, necesitado de elementos
confiables y de instituciones solidas de procuración y de aplicación de
justicia.
Las
alarmantes cifras de mas de 50 mil muertos en 5 años, mas de 15 mil
desaparecidos, miles de desplazados, decenas de fosas clandestinas localizadas
en las que observábamos como si fueran imágenes de campos de concentración
Nazi, como exhuman cientos de cadáveres, en su mayoría de centroamericanos que
nada seguramente tienen que ver con la delincuencia organizada, salvo sus
muertes.
El tema del
operativo extraterritorial “Rápido y Furioso”, exigía de parte del gobierno de Calderón,
una demanda ante la Corte Penal Internacional, en contra de los funcionarios
norteamericanos que resultaren responsables o incluso en contra del gobierno
federal de aquel país, por el tráfico de armas, pero en lugar de eso, Calderon,
fue a Cd. Juárez a develar un monumento que pudiéramos denominar como el
monumento a la burla a las familias mexicanas que han sufrido la perdida de
familiares no ligados al narcotráfico, entre estos 50 mil muertos.
Con las
armas de “rápido y furioso”, han muerto tan solo en este sexenio mas de mil 300
niños, que se encontraban en el lugar equivocado mientras alrededor de ellos se suscitaba un tiroteo.
Este
monumento sordo y ciego que mira hacia el norte y que lleva como leyenda “No
more weapons”, es invisible para Washington, pero además es una franca burla
para 120 millones de mexicanos que no sabemos si este día nos toca estar entre
una balacera por la disputa de los territorios, o ser asaltados, extorsionados,
secuestrados o bajados de nuestro automóvil, por los delitos colaterales que se
dan al margen de esta narco guerra de Calderon.
A este
lamentable panorama, súmele ahora el tema de la francesa secuestradora,
Florence Cassez, sentenciada a 60 años de cárcel y ahora a punto de salir en
libertad por habérsele violentado sus derechos fundamentales al momento de su detención.
A pesar de
haber sido reconocida plenamente por quienes fueron secuestrados por la banda a
la que pertenecía, ahora ésta mujer puede ser liberada por la mala actuación de
los servidores públicos que pagamos para que nos cuiden y persigan a los criminales.
El discurso
no debe estar en si es o no culpable, eso ya fue juzgado y esta acreditado, la
pregunta es, ¿va a actuar el gobierno en contra del policía, ministerio
publico, coordinador, subprocurador y procurador?, todos esos funcionarios
involucrados desde su detención hasta su auto de formal prisión.
A este país
le urge que la impunidad no sea la regla, sino, la excepción. Nos urge que
quien la haga la pague, que las medidas correctivas, sanciones o penas, no sean
espectaculares, sino las necesarias para inhibir la comisión de más conductas
delictivas y por sobre todo, que se encuentre a los responsables de los ilícitos
y se les puedan aplicar esas sanciones.
Felipe Calderón
necesita urgentemente, comenzar a cerrar los frentes que tiene abiertos y que
representan una grave amenaza para que al final de su mandato no sea perseguido
y no vaya a ser el primer presidente de México en ser encarcelado, esto ultimo
no nos sirve a los mexicanos, necesitamos autoridades eficientes, no
encarceladas.
Y como colofón
a este artículo, el tema de la demanda que enfrenta el presidente Calderón por genocidio,
ante la corte penal internacional, que no es tema menor.
Edgar CHAVEZ
TARRÍO.

No hay comentarios:
Publicar un comentario