La Secretaría General de Gobierno requiere de un trabajo intenso por Chihuahua, por el Gobierno del Estado y sobre todo por el gobernador. Desde esa posición la lealtad al gobernador debe ser total.
Por ello entrañó tanta relevancia el relevo en la segunda más importante posición en el Gobierno del Estado, de la Administración 2010-2016.
En lo personal, me congratula el hecho. Cercano a Graciela Ortiz González, quien nuevamente ocupará un alto puesto en el Comité Ejecutivo Nacional del Partido Revolucionario Institucional, me honra también la amistad con quien llega a este espacio de lealtad, Raymundo Romero Maldonado.
La mujer y el hombre lo son de partido y de gobierno, han sido leales a los principios del PRI, y han sido leales al Gobernador César Duarte.
Hace poco, en la posada de la SGG y en el mensaje de ese día, hacíamos el reconocimiento a la gran dama que deja la Secretaría, y hoy con el relevo, a unas horas del nombramiento, fuimos testigos del estilo, del liderazgo que es propio de nuestro amigo Raymundo Romero y que permite vislumbrar su éxito en esta nueva encomienda.
La reunión que el ahora titular de la SGG tuviera con sus colaboradores, con atención especial y distinguida, con la capacidad de escuchar y proponer, fue un acto que inaugura una nueva etapa, acorde a los planteamientos y las exigencias de quien conduce el Gobierno Estatal.
Gente preparada, en las diferentes áreas de la SGG conforman un equipo que garantizará el éxito de la Administración 2010-2016.
Es por ello que el gobernador, al tomar la protesta a Raymundo Romero, destacó la experiencia en el servicio público, el intelecto, la cultura, de quien, arraigado por mucho tiempo en Juárez, aportará su capacidad, su conocimiento y su madurez en favor del estado.
El gobernador agradeció a Graciela Ortiz su colaboración, sus atenciones y su responsabilidad al conducir la Secretaría a favor del Gobierno durante estos 15 meses, con capacidad, conocimiento y experiencia, para luego desearle éxito en sus nuevas tareas.
Enseguida el compromiso de lealtad por parte de Raymundo Romero: “Estaré a la altura del reto, entiendo que estos tiempos demandan trabajo arduo, por eso voy a trabajar sin regateos ni mezquindades, para que se logren mejores tiempos para todos los chihuahuenses”.
El ofrecimiento a la comunidad chihuahuense: “Habremos de hacer una amplia convocatoria a todos los sectores de la sociedad, para que esta Secretaría siembre entendimiento, diálogo y armonía de cara a los tiempos venideros”.
El esfuerzo del gobernador, su convicción del poder que sirve para poder y no para no poder, tendrán la certeza de lograr sus objetivos en áreas tan importantes como la seguridad, el empleo, la educación y la vivienda, entre otros.
También reconoció la labor de Graciela Ortiz y le deseó los mejores parabienes.
El reto es de gran relevancia, de suma importancia. Así lo expresó el gobernador: en aras del bien de todos los chihuahuenses Raymundo Romero habrá de ser un funcionario con espíritu de servicio y de labores, de más de 18 horas diarias.
Si dentro de la trayectoria del ahora secretario general de Gobierno destaca la dirigencia estatal del PRI, ha desempeñado diversos puestos en la función pública, nacional y estatal, como su anterior nombramiento de director general de Tránsito y Vialidad.
La lealtad a los chihuahuenses, al Gobierno y al gobernador permiten vislumbrar que la SGG será, cual debe ser, el centro de las decisiones políticas. Raymundo Romero posee la capacidad y la decisión que se requiere para resolver los diversos asuntos que atiende la Secretaría, así como el talento necesario para hacerlos llegar en la mejor forma tanto al gobernador como a la ciudadanía.
Para su nueva encomienda Raymundo Romero llega con una larga y exitosa trayectoria directiva y electoral en el PRI, tanto a nivel local como nacional, y con importantes servicios en la administración pública, tanto en Chihuahua como otros estados de la República.
Su capacidad política y el entendimiento de esta área se ha demostrado a nivel nacional y estatal, en este caso, basta un ejemplo: ha sido representante personal en los procesos internos de elección de quienes se han convertido en gobernadores: Patricio Martínez, José Reyes Baeza y César Duarte Jáquez.
Se trata de un gran interlocutor, cuya capacidad se extiende a la ciudadanía y sus diversas representaciones.
Con César Duarte Jáquez, mantiene amistad desde hace 15 años, lo cual implica confianza directa para la interlocución, el trabajo y la gobernabilidad, que se traducirá, seguramente, en el éxito de la encomienda: mantener una política de puertas abiertas, de cara a la sociedad y con la rectoría del Gobierno del Estado.
Con el reciente relevo en la Secretaría General de Gobierno, reiteramos nuestro reconocimiento a Graciela Ortiz. Y que Raymundo Romero sea, para Chihuahua, el Gobierno y el gobernador, como los significados de su nombre: “consejero”, “protector silencioso”, “lealtad, belleza y fortaleza”, y “defensa del consejo divino”. ¡Hasta siempre!
Por: Francisco Rodríguez Pérez

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