martes, 24 de enero de 2012

Qué nivel de país tenemos.


Cuando nos quejamos de toda la serie de problemas que tenemos como Mexicanos, deberíamos de voltear a ver las causas de esos problemas para identificarlas y comenzar a construir la solución de las mismas en lugar de estar dando vueltas dentro del mismo círculo vicioso. 



Preguntarnos porque el actuar prepotente de algunos servidores públicos que representan autoridades administrativas como las policías, o él porque nos cuesta tanto progresar como mexicanos, porque no tenemos una cultura laboral ejemplar y un respeto incuestionable por las leyes y las normas, se explica fácilmente cuando vemos las terribles estadísticas del nivel de educación que tenemos en nuestro país. 


La media nacional de nivel educativo sitúa a los mexicanos en el segundo grado de secundaria, según los datos oficiales que refleja el último censo de población del Instituto Nacional de Geografía y Estadística (INEGI) desarrollado en el año 2010. 

Si bien, nos hemos alejado del analfabetismo, nos queda mucho camino por recorrer para aspirar a tener un país de primer mundo, pues el nivel de conocimientos de la media nacional solo alcanza para resolver conflictos de primer grado. 

Lo alarmante de las cifras llegan cuando se cuantifica el porcentaje que los mexicanos destinamos de nuestros ingresos para fines educativos, y esta cifra apenas alcanza el cinco por ciento. 

Teniendo en cuenta que destinamos un 30 por ciento de nuestros ingresos para alimentarnos, el gasto personal se va limitando y la educación pareciera un lujo frente a otras necesidades. 

La estadística es similar a nivel nacional, esta vez en nada nos privilegia a los estados del norte de México, donde se supone que los niveles de bienestar y de desarrollo son superiores a los del sur - sureste del país, con excepción de los estados del centro, donde por razones obvias hay un desarrollo superior. 

¿A quién le conviene que los mexicanos sigamos así? o ¿No hay nada que motive a las generaciones de jóvenes a revertir esta estadística y que, por lo menos alcancemos un nivel de educación media superior? 

Cuando la voluntad de un pueblo no alcanza para percibir estos graves problemas, es entonces donde el Estado Mexicano está obligado a desarrollar políticas públicas efectivas para direccionar esas voluntades a generar círculos virtuosos, pero en nuestro país pareciera que el interés es mantener a un pueblo hambriento e ignorante. 

La baja expectativa de encontrar un trabajo bien remunerado acorde a la profesión que se estudia, las carencias en los hogares, las deficientes instalaciones educativas en los sectores marginados del país y la pésima estructura del sistema educativo, son solo algunas de las causas que desmotivan a los niños, jóvenes y padres de familia a buscar educación. 

El Gobierno Federal puede gastar casi 15 mil millones de pesos en organizar una elección que desde ahorita ya esta descalificada por los actores políticos, bajo el pretexto de que el partido que aventaja las preferencias electorales, está apoyado por el crimen organizado. Puede gastar casi 4 millones de pesos en el monumento a la desvergüenza llamado “Estela de Luz”, mientras que existen miles de escuelas primarias sin salones donde los niños puedan estudiar decorosamente. 

El nivel de cultura y educación habla del tipo de sociedad que somos y al mismo tiempo refleja el nivel de país que tenemos, por ese motivo contamos con gobiernos tan deficientes, digamos que en lugar de gobierno estamos en medio de políticos inmaduros que se asemejan más a una sociedad de alumnos, como las que hay en todas las escuelas secundarias de este país. 

La disyuntiva en los mexicanos no es fácil de resolver, lo dicen las cifras del 5 por ciento que aplicamos los mexicanos de nuestros ingresos para la educación, o comemos o nos educamos.


Edgar CHAVEZ TARRIO.

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