Iniciado el proceso electoral 2012 en el que tendremos nuevo jefe del poder ejecutivo federal, así como la renovación del congreso de la unión, los mexicanos deberíamos comenzar por cuestionar a quienes desesperadamente trataran de convencernos de votar por ellos, ¿Cómo harán para lograr que vivamos mejor?
En el discurso que trataran de hacernos llegar, hablaran de las condiciones actuales en las que vivimos, lanzaran un “ya basta” a la desigualdad social, se pronunciaran enérgicamente en contra de la violencia y la inseguridad pública, señalaran decididamente que están dispuestos a trabajar para abatir los niveles de pobreza y muy seguramente llevaran en sus renglones de despedida frases huecas como esas de “Yo, al igual que tu, quiero un México con oportunidades para todos…”
Eso por supuesto es lo que todos queremos escuchar, pero lo verdaderamente importante no es que nos digan lo que queremos oír sino, el cómo lo van a hacer, en acciones concretas y directas; porque cuando tú tienes sed, te levantas de tu sofá y te sirves un vaso de agua, no le planteas a tu familia palabras huecas como:
“Estoy cansado de padecer la sed ancestral que me consume lentamente desde esta mañana, esa sed, producto del infortunado verano atípico que estamos padeciendo gracias al tirano calentamiento global, que hemos apresurado la humanidad en nuestro trato despótico al medio ambiente... “
¡No! Si tienes sed te levantas y vas directamente a servirte un vaso con agua y se acabo!
Perdón por tan burdo ejemplo, pero es la realidad, si nuestra clase política quisiera hacer las cosas las harían y dejarían de lado el discurso vacio y las palabras elocuentes para magnificar hechos que nos ofenden a todos los mexicanos y que además conocemos mejor que nadie.
Más allá de nuestras filias o nuestras fobias por determinado partido político, los ciudadanos debemos preguntarles a los candidatos, ¿para qué quieren ser presidente, diputado o senador? Y les aseguro que ante esta pregunta, muchos de ellos no van a tener la respuesta concreta, clara y además útil, para nosotros.
Nos dirán que quieren cambiar las cosas en el país, hacer mejores leyes, brindarnos más y mejores derechos, defender nuestros derechos desde sus posiciones, incluso habrá quienes lleguen a declarar, que es porque merecen estar en ese lugar, como si el servicio público fuera una especie de beca o premio que los ciudadanos estamos obligados a proporcionarles.
Otra pregunta es ¿cómo podrá un diputado mejorar tu vida si los otros 499 no están de acuerdo con lo que proponga? Ante esta situación, la única vacuna es que el partido que los proponga haga un planteamiento general de cuál será su programa de trabajo para el periodo que comprende su mandato.
Hasta ahorita, todos los precandidatos están enfrascados en temas políticos que solo les interesa a esos grupos en el poder, ninguno de ellos ha planteado como le harán para que tu y yo junto con nuestras familias, vivamos mejor.
Un país de vanguardia se construye con el respeto de todos y sobre todo por el estado de derecho, con leyes y acciones de gobierno que potencien el crecimiento interno de un país, visto desde lo local, tener cadenas productivas y un desarrollo de proveedores desde el ámbito de las comunidades, promover la producción de los insumos básicos a nivel regional, desarrollar las vocaciones de estos sitios, para lograr un desarrollo armónico de los habitantes de estas regiones y sobre todo su arraigo en sus lugares de origen con niveles de bienestar aceptables que dignifiquen sus vidas.
Eso se logra a base de mucho trabajo y de plantear un rumbo para cada región en particular, que estas a su vez sirvan para mejorar las estadísticas nacionales de pobreza, de bienestar, de empleo y de distribución de riqueza.
La Organización de las Naciones Unidas, ha manifestado su preocupación en torno a que en un corto tiempo que quizás no sean más de 10 años, el transporte de mercancías será inviable por los altos costos de los energéticos con los que se mueve la industria del transporte, con ello plantea un escenario donde el desabasto será otro factor de presión en el mercado que elevara los precios de los artículos.
Los métodos tradicionales de agricultura también son un método que habrá que analizar fríamente, pues con el cambio climático y sus consecuencias, los ciclos agrícolas tradicionales que hoy en día conocemos se encuentran expuestos a heladas tempranas o tardías, sequias prolongadas o excesos de lluvia que ocasionan la perdida de millones de hectáreas de cultivos anualmente y con ellos el desabasto de los productos básicos.
Hay muchas cosas por hacer y poco tiempo para desarrollarlo, necesitamos el esfuerzo de todos pero lo más importante, la conducción de un verdadero líder que vea todas las aristas y plantee un rumbo y que con su esfuerzo nos motive a seguirlo.
Edgar
CHAVEZ TARRIO.

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