Esta vez haré un cambio en la temática de mis colaboraciones para destacar un talento que no conocía en un gran amigo chihuahuense; haré también el cambio, porque se trata de una buena oportunidad para referirme a la literatura infantil, con todo lo que ella encierra de bondad y muchos otros valores.
Hoy quiero referirme a la obra “No toques mi frente”, de Mauricio Meléndez Sierra, que ha sido exitosamente presentada en una de las hermosas y funcionales salas del Museo Semilla.
Se trata de una obra toda ternura donde se abordan temas como la amistad, la solidaridad, la felicidad, el liderazgo, el poder, la alegría, en fin, esencias de la vida que en la literatura adquieren una mejor dimensión y mayores alcances.
En esta obra, Sofi era una niña que vivía en la entrada del bosque y que aspiraba convertir su sueño en realidad: ver a su padre.
La oportunidad se presentó cuando conoció a Aniceto, un colibrí enfadado con la vida quien también buscaba realizar un sueño: ser líder... tener poder.
Juntos, Sofi, su inseparable Perry, y Aniceto, emprendieron una gran aventura.
En el relato, poco a poco van sumándose enigmáticos personajes, como Wichinix, Zachix, Brillantina la luciérnaga, y Galileo el escarabajo científico, que ayudan a Sofi y Aniceto en su búsqueda de la Fábrica de la Alegría, lugar misterioso donde se construían los sueños.
“No toques mi frente”, no es sólo un cuento, sino una amigable narración llena de momentos interesantes, cargada de valores, ejemplos y lecciones de vida que cada uno de los personajes van aportando en la trama.
La obra es la suma de varias situaciones y mensajes positivos unidos a la aventura, que dejan lecciones en la mente y el corazón de los lectores.
Uno de esos mensajes es: ¡Reinventa tu camino y tendrás una razón para sonreír!
Mauricio Meléndez es un joven funcionario en el Colegio de Bachilleres, que ha sabido buscar distintas oportunidades y apoyar diversos proyectos políticos y sociales, que ahora descubre una veta que uno desconocía, saca a relucir la brillantez de un estilo narrativo que bien merece el cultivo y la apuesta por más realizaciones y producciones.
Es muy motivante que en medio de las prisas diarias, del trabajo, del esfuerzo, y en contexto tan difícil, un autor se tome su tiempo para enarbolar los valores de la literatura infantil. Es loable que Mauricio Meléndez, inspirado en sus hijos, cree y recree ese mundo de magia, fantasía e imaginación para dejar espléndidos mensajes en cada uno de los temas, en cada una de las situaciones abordadas en la obra.
Y lo hace con talento, con el talento natural de un padre amoroso ocupado en sus hijos, en la gran aventura de verlos crecer y asumir sus diversos roles en la vida.
“No toques mi frente” es un regalo, un bello regalo con todo y moño, fruto de la generosidad de este autor que me ha sorprendido gratamente, al plasmar en esas 80 páginas un verdadero torrente de alegría y de ternura.
La dedicatoria es también especial:
“Dos personajes son importantes para el desarrollo de la aventura, Sofi y Wichinix, que en la vida real son:
“Gabriela Sofía que con tu liderazgo e inteligencia seguramente moverás positivamente a los personajes de su propia vida.
“Raúl Mauricio (Wicho), seguro estoy que tu carisma y creatividad seguirán cambiando positivamente la vida de todos nosotros.
“Laura Susana. Platicar tus sueños ha sido bueno, vas a ver que algunos se harán realidad”.
La obra se desarrolla en nueve capítulos: I) “La capitana de búsqueda y el ayudante explorador”; II) “Tocaron la frente de Sofi”; III) “LosVlogixs aparecen”; IV) “Son Wichinix y Zachix”; V) “Brillantina la luciérnaga”; VI) “Galileo el científico guía”; VII) “En camino a la fábrica de la alegría”; VIII) “Por fin llegaron”; y IX) “Ya eres líder, sonríe siempre”. Producto de la Editorial “La Ciudad de las Letras” y con ilustraciones de Iván Martínez Negrete, la obra de Mauricio Meléndez está “recomendada para niños, jóvenes, papás, mamás, abuelitos duendes”…
La literatura infantil, en la que se inscribe “No toques mi frente” tiene un gran poder. Si lo dudamos, pensemos en el formidable ejemplo de J.K. Rowling, a quien le cuestionaron su vocación e incluso le aseguraron que ni pensara vivir haciendo literatura infantil. Ella escribió Harry Potter y ya hemos visto cómo se ha convertido en una de las más extraordinarias experiencias mundiales en las letras y la cinematografía de las actuales generaciones.
En la obra de Meléndez Sierra hay un secreto poderoso. Los valores y la maravilla de la imaginación, la fantasía unidos en el amor de un padre de familia que ha sabido encontrar en la literatura una vía para expresar el amor a sus hijos.
Que no les toquen la frente, pues, para que sigan disfrutando de la infancia, de los sueños, de los ideales y que este difícil trance de la realidad, tenga, por fin, una salida.
Nuestra niñez, la niñez juarense, la niñez chihuahuense, la niñez mexicana, merecen un presente y un futuro mejor, por el derecho a la vida y la felicidad.
Mauricio Meléndez está en esa ruta al presentar su libro, en la clásica tradición de la narrativa infantil.
¡Hasta siempre!
Por: Francisco Rodríguez Pérez

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