miércoles, 23 de noviembre de 2011

Alerta en Michoacán, el cáncer del sistema político.





Una vez concluido el proceso electoral en Michoacán en el que todos los participantes por la gubernatura se declaraban ganadores la misma noche de las elecciones, han venido saliendo a la luz toda clase de declaraciones, descalificaciones y señalamientos de los vencidos sobre el virtualmente ganador. 

Eso no es nuevo en nuestra “democracia” ni entre nuestra ilustre clase política, lo alarmante es el nivel que han alcanzado las denuncias mediáticas, porque hasta este momento no se habla de ninguna denuncia hecha ante las autoridades, lo que hace parecer que todo se trata de vituperios y calumnias, de muy elevado grado de descomposición entre la clase política de nuestro país y que nada abona a la construcción de la paz y el desarrollo social y económico que necesitamos, perdón, que nos urge a los mexicanos. 

Hace poco más de 6 meses los dirigentes de los 3 partidos hegemónicos en todo México, PAN, PRI y PRD, se reunieron en aquel estado y, a petición de 32 asociaciones de empresarios que solicitaban hubiera un candidato único entre los partidos y con eso se blindara y se evitara la polarización de la elección Michoacana, los representantes de los partidos señalaron como un hecho de realización imposible que eso sucediera, hoy vemos las consecuencias que eso ha traído. Algo sabían o sospechaban los empresarios al pedir lo que planteaban, y a algo se atenían los representantes de los partidos a sostener lo que termino sucediendo. 

Lo más alarmante en este momento, es una supuesta llamada en la que el cabecilla de un grupo delincuencial, obliga a los ciudadanos a votar a favor de un candidato del PRI en una comunidad pequeña de nombre Tuzantla, bajo amenaza que de no hacerlo, les quemaran sus casas y mataran a sus familias. 

Hasta este momento esa llamada constituye un indicio para iniciar una investigación que virtualmente desencadenaría en la anulación de la elección de ese ayuntamiento, sin embargo, cuando la candidata Luisa María Calderón se declaraba ganadora del proceso, no hacía referencia a hechos tan graves como los que ha venido señalando después de conocer que el computo final del PREP no le favoreció, así mismo, la dirigencia estatal de ese mismo partido que la postulara, ha hecho declaraciones públicas en las que profieren señalamientos y aceptan no tener ninguna prueba de lo que denuncian, a eso se le llama infundios, y por mi barrio les dicen “patadas de ahogado”. 

Vean ustedes mismos el nivel de descomposición que hay entre la clase política y las instituciones, que prefieren hacer denuncias y litigios mediáticos a priori, antes que ir ante las instancias legales para llevar a cabo los procedimientos jurídicos necesarios para llegar a veredictos legales que nos den certeza a los ciudadanos en el sentido que las instituciones de la republica, funcionan y son confiables. 

Si bien en todo litigio pueden existir pruebas supervinientes (son aquellas pruebas que aparecen con posterioridad y que no se tenían conocimiento de ellas y por lo tanto no se ofrecieron), en este caso, estas más bien parecen fabricadas en los laboratorios de los estudios Churubusco, y de ser ciertas, también reflejan el grado de intromisión del Gobierno Federal a favor de la hermana del Presidente para ayudarle a ganar una elección que significaba mucho para el PAN. 

Este tema por donde quiera que se le vea es un tema sucio y no abona para nada al clima de civilidad que debe prevalecer en país tan vapuleado social, económico, política e institucionalmente, como el nuestro. 

A mí no me queda duda que muchas zonas del país son gobernadas de facto por la delincuencia organizada, que esta, haga lo que se le antoje por poner o quitar servidores públicos al nivel que quiera, lo que me parece sumamente peligroso, es que desde las instituciones, se descalifique el ya de por sí mermado poder de los ciudadanos a elegir mediante el voto al candidato menos malo. 

Edgar CHAVEZ TARRIO.

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