Como algo digno de reconocer, fue la participación ciudadana en las elecciones del 1º de julio para renovar a nivel nacional a 2 de los poderes de la unión, los ciudadanos participaron en mayor medida de lo programado y de lo pensado por los operadores y analistas políticos.
La fiesta fue de los mexicanos y el resultado, debe de marcar un futuro cierto y de un enorme compromiso para el partido que gobernó por más de 70 años y que tras 12 de ausencia, hoy la mayoría de los mexicanos les regresan la confianza de gobernarlos y, pendientes estaremos de velar que Enrique Peña Nieto confirme que es un hombre de compromisos que habrá de cumplirlos como lo señaló en su campaña.
De acuerdo a los resultados con los que cuentan los partidos políticos, tras haber recibido de sus representantes en las casillas instaladas las copias de las actas en el conteo realizado ante la presencia de ellos, el Priista habrá ganado la elección por un amplio margen, lo que le brinda la oportunidad de gobernar con la mayor legitimación que ningún Presidente en México haya tenido, ni siquiera Vicente Fox quien ganó en el 2000 por una diferencia de un 6% al Priista Francisco Labastida.
La legitimidad es un concepto tomado del mundo jurídico y legal en el cual significa que algo, una situación, una circunstancia o un fenómeno es correcto y apropiado de acuerdo a los parámetros que los diferentes sistemas de leyes y normas establecen para cada caso. Así, la legitimidad de un acto de un proceso se hace presente cuando, para llevar tal acto o proceso, se siguen las normas preestablecidas.
El reto para el PRI es importante si verdaderamente tienen un proyecto de nación y pretenden gobernar nuevamente por más de 6 años, en el México actual ya no caben las viejas prácticas del sistema político del siglo pasado.
Una dato interesante resulta el caso de Coahuila, un estado donde mucho se ha hablado que sus habitantes están cansados del régimen priista, sin embargo en esta elección no se refleja ni ese cansancio ni se registra el voto de castigo, pues ahí solo se pierden dos distritos electorales de diputación y la senaduría, pero se ganan 4 diputaciones.
Termina para el PRI una etapa en la que los Gobernadores se sentían señores feudales de sus estados, ahora sus agendas nacionales e internacionales estarán supervisadas bajo las metas que tiene el próximo presidente de México, la designación de los futuros candidatos a gobernadores y de muchos otros candidatos, será revisada desde la residencia oficial de Los Pinos, y esto no significa un retroceso siempre y cuando el presidente de México tome en cuenta el grado de aceptación de un candidato entorno a los electores de esa circunscripción.
El pasado proceso deja gran enseñanza a los operadores y analistas políticos, pues los electores, quienes se comportaron de manera apática durante los 90 días de campañas, hicieron del domingo de elecciones un día de fiesta nacional, como debiera de ser, la participación supero al 63% de votantes, las casillas mantuvieron una fuerte afluencia de electores, solo resta esperar que las autoridades estén a la altura de quienes ejercieron su derecho y les otorgaron su confianza.
Al momento que termino de escribir este artículo se ha computado el 91.96% de las casillas y la distancia entre Peña Nieto y AMLO es de casi 3 millones de votos, en las próximas horas pudieran alcanzar los 7 puntos porcentuales de ventaja que el PRI dio a conocer desde anoche cuando recibieron las actas de sus representantes de casilla.
Enhorabuena por los mexicanos que ayer participaron en el inicio de la construcción de una ciudadanía consciente y participativa, viene lo bueno, hacer que el candidato ganador cumpla lo prometido y sentar las bases como sociedad del país que queremos y luchar por lograr lo que sentimos que merecemos.
EDGAR Chávez Tarrío.
De acuerdo a los resultados con los que cuentan los partidos políticos, tras haber recibido de sus representantes en las casillas instaladas las copias de las actas en el conteo realizado ante la presencia de ellos, el Priista habrá ganado la elección por un amplio margen, lo que le brinda la oportunidad de gobernar con la mayor legitimación que ningún Presidente en México haya tenido, ni siquiera Vicente Fox quien ganó en el 2000 por una diferencia de un 6% al Priista Francisco Labastida.
La legitimidad es un concepto tomado del mundo jurídico y legal en el cual significa que algo, una situación, una circunstancia o un fenómeno es correcto y apropiado de acuerdo a los parámetros que los diferentes sistemas de leyes y normas establecen para cada caso. Así, la legitimidad de un acto de un proceso se hace presente cuando, para llevar tal acto o proceso, se siguen las normas preestablecidas.
El reto para el PRI es importante si verdaderamente tienen un proyecto de nación y pretenden gobernar nuevamente por más de 6 años, en el México actual ya no caben las viejas prácticas del sistema político del siglo pasado.
Una dato interesante resulta el caso de Coahuila, un estado donde mucho se ha hablado que sus habitantes están cansados del régimen priista, sin embargo en esta elección no se refleja ni ese cansancio ni se registra el voto de castigo, pues ahí solo se pierden dos distritos electorales de diputación y la senaduría, pero se ganan 4 diputaciones.
Termina para el PRI una etapa en la que los Gobernadores se sentían señores feudales de sus estados, ahora sus agendas nacionales e internacionales estarán supervisadas bajo las metas que tiene el próximo presidente de México, la designación de los futuros candidatos a gobernadores y de muchos otros candidatos, será revisada desde la residencia oficial de Los Pinos, y esto no significa un retroceso siempre y cuando el presidente de México tome en cuenta el grado de aceptación de un candidato entorno a los electores de esa circunscripción.
El pasado proceso deja gran enseñanza a los operadores y analistas políticos, pues los electores, quienes se comportaron de manera apática durante los 90 días de campañas, hicieron del domingo de elecciones un día de fiesta nacional, como debiera de ser, la participación supero al 63% de votantes, las casillas mantuvieron una fuerte afluencia de electores, solo resta esperar que las autoridades estén a la altura de quienes ejercieron su derecho y les otorgaron su confianza.
Al momento que termino de escribir este artículo se ha computado el 91.96% de las casillas y la distancia entre Peña Nieto y AMLO es de casi 3 millones de votos, en las próximas horas pudieran alcanzar los 7 puntos porcentuales de ventaja que el PRI dio a conocer desde anoche cuando recibieron las actas de sus representantes de casilla.
Enhorabuena por los mexicanos que ayer participaron en el inicio de la construcción de una ciudadanía consciente y participativa, viene lo bueno, hacer que el candidato ganador cumpla lo prometido y sentar las bases como sociedad del país que queremos y luchar por lograr lo que sentimos que merecemos.
EDGAR Chávez Tarrío.

1 comentario:
ESTOY DE ACUERDO QUE ES FIESTA. ESPEREMOS QUE SEA UNA REALIDAD QUE EL PRI ESTA RENOVADO Y FORTALECIDO POR EL BIEN DE QUIENES CONFIAMOS QUE ASI SERA EN BENEFICIO DE TODOS LOS MEXICANOS
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