Entre la desaceleración de la economía norteamericana su endeudamiento público prácticamente impagable a estas alturas, Europa dividida por el inminente rescate financiero de Grecia y la cascada de solicitudes de apoyos en este mismo sentido de países como España, Portugal e Italia, la enorme competencia del continente Asiático, el panorama de países en vías de desarrollo como el nuestro no es nada alentador.
Con un Gobierno Federal ineficaz que no ha podido rebasar el 3 por ciento de crecimiento anual, incluso, solo ha logrado este porcentaje una vez en los últimos 10 años y esto, producto de factores externos, no de condiciones o de decisiones tomadas por el gobierno en medidas que nos hayan permitido llegar a ese porcentaje, los mexicanos vivimos desacelerados, desalentados y en constante crisis.
A pesar de que las condiciones económicas en el país han venido en franco declive, el Gobierno poco ha hecho por generar condiciones favorables para que los mexicanos que sí quieren salir adelante y que sí quieren trabajar, encuentren un modelo de financiamiento accesible y asequible para ellos y condiciones de libre mercado con oportunidades iguales para todos, sin proteger intereses de empresas o familias en particular.
Si bien existen diversos fondos y fideicomisos a través de la Secretaria de Economía Federal, como FADES, FONAES, Capital Semilla, Mi Tortilla, etc; más los que ofrecen las entidades federativas o las administraciones municipales, resultan en muchos casos, caros o inelegibles por el tiempo de espera, las garantías que exigen o bien los intereses que cobran.
Nuestro país lamentablemente, enfrenta grandes retos, el de una educación deficiente, una banca extranjera que opera a grandes costos para los mexicanos gracias a la protección de las autoridades, y un gobierno que vive una realidad distinta a la de su pueblo.
Es lamentable que un sujeto como Ernesto Cordero que unos meses atrás declarara que con 6 mil pesos una familia en México tiene para pagar la mensualidad de una casa, la mensualidad del carro, tener a los hijos en escuelas privadas y encima de eso pagar servicios y comprar alimentos. Es absurdo que su partido le permita a este sujeto aspirar a ser el candidato y es ofensivo para más de 70 millones de mexicanos en situacion económica vulnerable, que un tipo con esa visión pretenda gobernarnos.
Es absurdo que aspirantes como Marcelo Ebrard, no tengan más discurso que el del apoyo a los matrimonios entre homosexuales y sus derechos, derechos que ya tienen intrínsecamente por el solo hecho de ser individuos a los cuales la constitución protege en su calidad de ciudadanos. Cuando en este país hay que resolver temas más urgentes como el empleo y los salarios bien remunerados, sacar de la miseria a 50 millones de mexicanos, que homosexuales o no, también comen todos los días.
Eso si es importante, lo demás son “jotadas”, oportunismos de quienes quieren quedar bien con un pequeño grupo social, en lugar de responsabilizarse por las cosas primordiales.
Es aquí donde el PRI se yergue con fuerza ante su unidad y la propuesta solida en la que coinciden la mayoría de sus dirigentes, más que buscar la presidencia de México (que es un hecho que ya la tienen) es buscar un modelo de país, darle un rumbo y tener un proyecto, no de gobierno, sino, un proyecto de nación.
La crisis económica en México es algo serio y merece la atención de todos los sectores y de todos los actores, gobierno, sociedad, industria y comercio, pero la crisis moral y social es más preocupante aun, perdemos aceleradamente las buenas costumbre y la cultura cívica, y con ello estamos promoviendo un cáncer incurable en el tejido social, que no nos lleva a ningún lado.
Edgar CHÁVEZ TARRÍO.

2 comentarios:
Aplausos. Como siempre, palabras precisas con visión clara.
Gracias Moria por tus comentarios
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