martes, 28 de junio de 2011

Mexico en la frontera... del caos

La violencia desmedida que vivimos en México desde hace más de 4 años, compromete la viabilidad de la nación como estado donde se puede aspirar a vivir bajo las garantías que establecen las leyes cuyas características son la generalidad, lo abstracto, lo impersonal y la obligatoriedad.

En nuestros días, la ley ha pasado a ser un arma que se ejecuta en contra del débil y que solo protege al poderoso, arropa al delincuente y desnuda a la víctima.

Obviamente no me refiero a las leyes cuyas características señale anteriormente, sino, a la ley que compran los billetes de alta denominación, o mejor, a la que viene en divisas extranjeras del vecino país del norte, o peor aún, la ley que se ejerce empuñando un fusil de asalto de esos denominados cuernos de chivo.

Esta “ley” que es la del fuerte sobre el débil y que es ejercida cobardemente en la mayoría de los casos desde el anonimato a través de la extorsión ó el derecho de piso, el secuestro; compromete enormemente el desarrollo de un vapuleado país como en el que vivimos.
El empresario que genera desarrollo a través de su actividad, dedica más tiempo a su preocupación de no ser víctima de secuestro o extorsión que a la proyección de nuevos nichos de oportunidad en donde hacer crecer su actividad empresarial y generar más empleos, y en el peor de los escenarios, cierra sus actividades y emigra a otro país para poner a salvo su integridad física, su vida familiar y su patrimonio.

El trabajador vive con la preocupación de ver como al salir de su modesta vivienda, la deja a merced de vándalos que aprovechan la situación y le roban los pocos enseres con que cuenta en la casa. En su trayecto el trabajador no sabe si el camión en el que viaja va a ser rafagueado o se va a encontrar con el fuego cruzado de los encarnizados combates que hay en las calles de nuestro país día con día, aun y con la presencia de miles de militares y policías federales en estas. No sabe si su trabajo tiene futuro o si va a ser víctima de cierre, porque en las cadenas productivas, cuando una pieza falla, hace que las demás comiencen a fallar.

Los tribunales del fuero común en materia penal o laboral (por mencionar algunos), hacen un trabajo deplorable, sus resoluciones no son ni justas ni comprometidas, mucho menos apegadas a derecho, pues la mayoría son resueltas con la finalidad de que sea la instancia federal en los juicios de amparo quien determine a quien le asiste la razón, y aquí la pregunta, ¿para qué pagar a servidores públicos que en lugar de resolver el fondo, solo se lavan las manos y se dedican a agotar la instancia y trasladar la responsabilidad a un tribunal superior?

Los tribunales federales, ni que decir, de estos necesitaríamos un análisis especial, porque ahí la justicia generalmente es más cara.

En México, vivimos lamentablemente la decadencia de todas las estructuras; la política, la social, la institucional, la familiar; eso producto de una clase política que vive en una burbuja digna de cuento de hadas de Walt Disney, y, a un pueblo indolente y apático de todo lo que sucede, familias que no ponen límites a sus hijos y ciudadanos desorganizados.

Un estudio realizado por la revista norteamericana Foreing Policy, revela que nuestro país avanza año con año al precipicio de los Estados Fallidos. De acuerdo con el ranking, en 2011 México se encuentra en el lugar 94 con una calificación de 75.1, mientras que en 2010 estaba en la posición 96 con una calificación de 76.1.

Un Estado Fallido es denominado de la siguiente manera:

Estado soberano que se considera, ha fallado en la garantía de servicios y garantías básicos.
Como:
 Pérdida de control físico del territorio, o del monopolio en el uso legítimo de la fuerza.

 Erosión de la autoridad legítima en la toma de decisiones.

 Incapacidad para suministrar servicios básicos.

 Incapacidad para interactuar con otros Estados, como miembro pleno de la comunidad internacional.

¿Te ha tocado ver gente armada en la calle que no sean elementos plenamente acreditados como fuerzas de seguridad?

¿En dónde vives, las autoridades verdaderamente protegen, tu patrimonio, tu integridad física y hacen valer la ley?

¿Si has tenido un problema de justicia, la autoridad ha hecho valer las leyes que te asisten como ciudadano?

¿Qué diferencia hay en términos de violencia y violación a derechos humanos entre tu país, y países del África Central, o del Medio Oriente?

¿Te sientes protegido por el Estado Mexicano?

¿Crees que vives en un Estado Fallido?

Lic. Edgar Chávez Tarrío.

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